San Antonio Abad y Octavario por la Unidad de los Cristianos


 La semana comenzará el día 17 con la festividad de San Antonio Abad-San Antón en el argot popular-San Antonio o Antón Abad (Heracleópolis Magna, Egipto, 251 – † Monte Colzim, Egipto, 356) fue un monje cristiano, fundador del movimiento eremítico. El relato de su vida, transmitido principalmente por la obra de San Atanasio, presenta la figura de un hombre que crece en santidad y lo convierte en modelo de cristianos. Tiene elementos históricos y otros de carácter legendario; se sabe que abandonó sus bienes para llevar una existencia de ermitaño y que atendía varias comunidades monacales en Egipto, permaneciendo eremita. Se dice que alcanzó los 105 años de edad.
La iconografía de la Iglesia suele presentar a San Antonio Abad, Patrono de los animales, junto a un cerdo pues se cuenta que en una ocasión se le acercó un jabalí hembra con sus jabatos ciegos en actitud de súplica, y el Santo los curó. Desde ese momento el animal no se separó de él. Luego con el tiempo y por la idea de que el cerdo era un animal impuro, se acostumbró representarlo dominando la impureza y por esto le colocaban un cerdo domado a los pies.
El día 18, comienza el octavario por la unidad de los cristianos .Estas fechas fueron propuestas en 1908 por Paul Watson para cubrir el periodo entre la fiesta de san Pedro y la de san Pablo.
Son unos días de súplica a la Santísima Trinidad pidiendo el pleno cumplimiento de las palabras del Señor en la Última Cena: “Padre Santo, guarda en tu nombre a aquellos que me has dado, para que sean uno como nosotros” (Juan 17,11). La oración de Cristo alcanza también a quienes nunca se han contado entre sus seguidores. Dice Jesús: Tengo otras ovejas que no son de este redil, a ésas también es necesario que las traiga, y oirán mi voz y formarán un solo rebaño con un solo pastor (Juan 10, 16).
En el Octavario por la Unión de los Cristianos pedimos por nuestros hermanos separados; hemos de buscar lo que nos une, pero no podemos ceder en cuestiones de fe y moral. Junto a la unidad inquebrantable en lo esencial, la Iglesia promueve la legítima variedad en todo lo que Dios ha dejado a la libre iniciativa de los hombres. Por eso, fomentar la unidad supone al mismo tiempo respetar la multiplicidad, que es también demostración de la riqueza de la Iglesia.

Materiales para el octavario por la Unidad de los Cristianos