lunes, 19 de agosto de 2019

Alcaldes y vecinos celebran la fiesta de la Virgen de Torreciudad - Santuario de Torreciudad

Alcaldes y vecinos celebran la fiesta de la Virgen de Torreciudad - Santuario de Torreciudad: La alcaldesa de El Grado, Mª Carmen Obis, la alcaldesa de Graus, Gema Betorz, y el alcalde de Naval, Eusebio José Buil, acompañados de numerosos vecinos de los alrededores, han celebrado hoy la fiesta de la Virgen de Torreciudad en una jornada desarrollada en el nuevo santuario y en la antigua ermita. Ángel Vidal, alcalde ... Leer más

lunes, 10 de junio de 2019

Ciclos Litúrgicos: Pentecostes con J.S.Bach BWV 34( Ursprung der Liebe, BWV 34 )


Ursprung der Liebe, BWV 34 (Oh eterno fuego, oh fuente del amor)

La cantata BWV 34( Ursprung der Liebe, BWV 34 ), es una cantata de iglesia escrita por Johann Sebastian Bach en Leipzig para el primer día de Pentecostés. La fecha de estreno de la obra no se conoce, pero seguramente fue en 1746 o incluso antes.
Bach compuso esta obra durante su estancia como Thomaskantor en Leipzig para el primer día de la festividad de Pentecostés. Se trata de una adaptación de una cantata profana escrita previamente, BWV 34a, que alcanzó su forma definitiva en Leipzig en 17405​ o hacia 1746. La fecha de estreno de la obra no se conoce, pero seguramente fue en 1746 o antes.
Las lecturas establecidas para ese día eran de los Hechos de los Apóstoles, la venida del Espíritu Santo (Hechos 2:1-13), y del evangelio según San Juan, Jesús anunciando en su discurso de despedida la futura venida del Espíritu Santo (Juan 14:23-31).

Consta de cinco movimientos.4​9​

Coro: O ewiges Feuer, o Ursprung der Liebe
Recitativo (tenor): Herr, unsre Herzen halten dir
Aria (alto): Wohl euch, ihr auserwählten Seelen
Recitativo (bajo): Erwählt sich Gott die heilgen Hütten

Coro: Friede über Israel

El coro inicial presenta la imagen de la eterna llama celestial. El ritornello instrumental se compone de una entrada sostenida trompeta, cuerdas activas y "parpadeantes" oboes, tambores y trompetas. A diferencia de la mayoría de los movimientos da capo, este ritornello aparece únicamente al comienzo y al final. Cada voz entra en una nota larga, imitando a la trompeta y presentando la noción de "Amor Divino eterno brillando a través de las llamas continuas de la consagración". La sección central desarrolla estos temas en tonalidades menores antes de que el ritornello vuelva a retomar la sección A.

Los dos recitativos (los movimientos 2 y 4, para tenor y bajo respectivamente) son bastante similares en carácter: adoptan un tono autoritario, están en modo menor y comienzan con un pedal de bajo.

El aria para alto transmite imágenes de satisfacción mediante la incorporación de un ritmo cadencioso tipo berceuse, con violín obbligato y flauta en décimas y octavas. Va acompañado de un pedal de tónica en el bajo continuo. El aria está en forma ternaria adaptada.


El coral de cierre adopta el final del recitativo para bajo como su introducción. Los violines y oboes entonces tocan una figuración ascendente para introducir la nueva melodía. El movimiento está estructurado en forma de sección instrumental de doce compases, repetido con el coro, seguido por una sección instrumental de 31 compases, repetido con el coro.

Texto en español y alemán AQUÍ


Textos tomados de wilkipedia.org

viernes, 26 de abril de 2019

Ciclos Liturgicos: La Pascua con J.S.Bach.Oratorio BWV "Kommt, eilet und laufet "


El Oratorio de Pascua, BWV 249, del cual se conservan tres manuscritos, fue presentado como tal, la primavera de 1735 en Leipzig.En este oratorio, Bach utiliza una vez más la denominada "técnica de la parodia", consistente en la reutilización-adaptación de composiciones precedentes para la creación de otras nuevas.

El material más importante del Oratorio de Pascua, BWV 249, fue obtenido de la cantata profana de tema pastoral, Entfliehet, verschwindet, entweichet, ihr Sorgen, BWV 249a (Huid, desapareced, alejaos, tristezas), estrenada el 23 de febrero de 1725, para amenizar el cumpleaños del duque de Sajonia-Weissenfels.

Mientras que en el siglo XIX esta técnica resultó incompredida, muchos ahora consideran que es muestra del taller creador de Bach.

También existe otro texto para cantata profana con la misma música: Verjaget, zerstreuet, zerrüttet, ihr Sterne, BWV 249b, estrenada el 25 de agosto de 1726, escrita para el cumpleaños del Conde Joachim Friederich von Flemming.

El autor del texto de las dos versiones profanas de este trabajo fue Christian Friedrich Henrici, recaudador de tasas postales y poeta aficionado, más conocido por el seudónimo de Picander. Colaborador habitual de Bach en su etapa en Leipzig, fue el libretista de varias de sus obras vocales, como La Pasión según San Mateo, BWV 244.

Esta obra, se manifiesta por su sencillez: tres arias separadas por recitativos y encuadradas por un dinámico dúo introductorio y un sereno recitativo que lleva a un exultante coro final. 

El oratorio no cuenta el acostumbrado coral ni siquiera para concluir la obra. Es notable que, aparte de la obertura y la conclusión, la Resurrección haya sido encarada "con gravedad" y que la emoción domine a la exaltación. 

Los recitativos están imbuidos de una singular expresividad , en dos voces, en terceras , cuando María y María Magdalena expresan su impaciencia en ver nuevamente al Salvador, y, de admirable y flexible vocalización cuando Juan afirma que la promesa se cumplió.


Puedes encontrar el texto del Oratorio , en alemán y español AQUI

Textos tomados de refinandonuestrossentidos.com

domingo, 21 de abril de 2019

Felíz Pascua de Resurrección



Feliz Pascua de Resurrección.¡Surrexit Vere Christus! Felices Pascuas.Happy Easter,Joyeuses pâques,Tanti auguri di Buona Pasqua, Frohe Ostern,Pesaj Kosher veSamea.


sábado, 23 de marzo de 2019

Las Tentaciones de Cristo en el Desierto (IV) Tercera Tentación



También enseñaban los doctores que, cuando viniese el Mesías, Israel había de conquistar el imperio del mundo. Y el tentador aprovecha esta creencia para ensayar su tercer asalto. Esta vez toma a Jesús consigo, le traslada a la cima de un monte muy alto, y le hace contemplar en un momento todo el poderío y magnificencia del mundo. Y a aquella súbita fantasmagoría acompañaron estas palabras:
–Todo esto es mío y se lo daré a quien quiera; es tuyo si me adoras postrado en tierra.
El demonio es el padre de la mentira; por eso promete lo que en realidad no puede dar. Todas esas perspectivas que presenta a los ojos de Cristo se las dará sin tardar el Padre y con creces: los milagros, la multiplicación de los panes y el dominio del mundo.
En otro monte cercano al monte de la tentación, si, como se cree, estaba en el desierto de Judá, dirá Jesús tres años más tarde, en el momento de ir a tomar posesión de su reino: “Todo poder me ha sido dado en el cielo y en la tierra”. Esta última vez el demonio jugaba su última carta. Ya no se detiene siquiera a pensar que aquel solitario inquietante puede ser el Hijo de Dios. Tal vez le ciega su doble derrota, pues hay que reconocer que, a pesar de la palabra ambigua que emplea, y que puede significar lo mismo homenaje que adoración, su proposición es brutal y poco diplomática. El Salvador la rechaza, indignado, con la profesión solemne del monoteísmo hebreo que se rezaba en la primera parte de la Shema:
–Adorarás al Señor, tu Dios, y a Él sólo servirás.
Y añade, para cortar un nuevo conato de ataque: “Vete de aquí, Satanás”.

Tras las tentaciones, El demonio se retiró vencido, pero no desmayado. Se retiró por un tiempo, dice el evangelista, y, mientras tanto, seguirá tejiendo su plan de venganza, hasta que llegue su hora, la hora de las tinieblas. Se retiró él; pero Jesús no estaba solo: los ángeles le rodeaban, le felicitaban y le servían. Era el premio del Padre a su aceptación generosa del plan de la redención.

Textos de la "Vida de Jesús" de Fray Justo Pérez de Urbel

miércoles, 20 de marzo de 2019

Las Tentaciones de Cristo en el Desierto (III) Segunda tentación



“Entonces lo tomó consigo el demonio, le llevó a la ciudad santa y le puso sobre el pináculo del templo”. Jesús está en pie en la torre que une el Pórtico Real con el Pórtico de Salomón, y que se eleva a una altura vertiginosa sobre el valle del Cedrón. Allí hay una terraza rodeada de almenas; las muchedumbres hormiguean en los atrios y las plazas circundantes. Magnífica ocasión para un profeta que quiere inaugurar su misión y reclutar adeptos. Y, además, puesto que Jesús confía en Dios, el enemigo, echando mano de dos estratagemas opuestas, le va a proponer un acto que atestigüe esa profunda confianza y que sirva, además, delante de todo el pueblo como una prueba de que él es el Mesías.
Si eres Hijo de Dios, échate de aquí abajo, porque escrito está: Dará órdenes a sus ángeles respecto a ti para que te guarden y te reciban en sus manos y no permitan que tropieces contra las piedras.
la confianza se hubiera convertido en vanagloria; pero Jesús no quiere ser un prestidigitador; hará milagros compadecido de los pobres y de los enfermos, jamás por satisfacer la curiosidad movediza de las multitudes.
–También está escrito –contesta–: “No tentarás al Señor tu Dios”.
El juego del tentador es astuto y sutil: buen escriturista, se sirve de la palabra de Dios para apartar a Cristo de Dios, pero como observa irónicamente San Jerónimo, se muestra mediano exegeta, puesto que el Salmo citado por él promete la protección divina al humilde y al virtuoso, no al provocador arrogante. Vencido en un campo, ataca en el campo contrario. Además, propone a Cristo que se manifieste como descendiente del cielo para que el pueblo le salude como el Mesías esperado, aprovechando una tradición popular, que decía: “Cuando se revele el Cristo, vendrá y estará en la techumbre del santuario. Y anunciará a los israelitas y les dirá: Pobres, el tiempo de vuestra libertad ha llegado”. La opinión popular se imaginaba al Cristo revelándose en una de estas espléndidas manifestaciones. Flavio Josefo nos recuerda el caso de un falso profeta que reunió millares de partidarios y los llevó hasta Jerusalén con la promesa de que apenas se presentasen delante del templo, los romanos serían desbaratados por un ejército de ángeles.

Textos de la "Vida de Jesús" de Fray Justo Pérez de Urbel

sábado, 16 de marzo de 2019

Las Tentaciones de Cristo en el Desierto (II) Primera tentación



El proceso es insidioso. Satán sabe bastante teología para comprender que un Hijo de Dios puede saciar el hambre fácilmente. Además, aparenta llegar lleno de compasión hacia el solitario.
–Si eres Hijo de Dios –le dice–, haz que estas piedras se conviertan en pan.
No se trata propiamente de una tentación de gula, puesto que era bien natural que Jesús desease un poco de pan después de cuarenta días de ayuno. 
El tentador quiere insinuarle la realización de un milagro únicamente por satisfacer su necesidad, cuando lo que importaba era confiar en la Providencia divina: pecado de ostentación y pecado de desconfianza, que quieren infiltrarse aprovechando aquella debilidad física, provocada por el ayuno. Pero Jesús triunfa, confirmando la eterna verdad, que afirma los dos mundos: la materia y el espíritu, el espíritu por encima de la materia y, más arriba, Dios alimentando al hombre con su palabra.
–No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.
Este texto procede del relato de la peregrinación de los israelitas, por el desierto, y se encuentra en el capítulo VIII del Deuteronomio. Los israelitas tienen hambre; pero Dios puede alimentarlos sin sacarlos de la soledad, sin hacer llegar hasta ellos caravanas de aprovisionamiento, y les envía el maná. Al recordarnos este hecho, Jesús parece decir: “Yo confío en Dios; Él es quien determina el tiempo y la forma de venir en nuestra ayuda”.
El tentador le había desafiado a emplear el poder taumatúrgico que debía tener como Hijo de Dios; Jesús le contesta que Dios tiene medios para alimentar a sus criaturas, y que esos medios los emplea cuando y como quiere. El conato de explorar si aquel ayunador tenía conciencia de ser Hijo de Dios queda defraudado, y la preocupación demasiado humana del alimento corporal se subordina a la confianza en la Providencia.

Textos de la "Vida de Jesús" de Fray Justo Pérez de Urbel

domingo, 10 de marzo de 2019

Las Tentaciones de Cristo en el desierto (I)


“Entonces Jesús fue llevado al desierto por el Espíritu, para ser tentado del diablo. Y vivía entre animales salvajes”. Sus cabellos están todavía húmedos de las aguas del Jordán; pero mientras las gentes comentan el suceso de la paloma y la discusión habida entre los dos profetas, Él desaparece súbitamente, y, llevando sobre sí el peso de todos los pecados del mundo, se retira a meditar en la soledad acerca de la lucha que va a entablar por la gloria de su Padre. Toda gran empresa va siempre precedida de una preparación próxima, y Jesús quiso seguir esta norma común antes de empezar su ministerio. Enfrente de Jericó, por la parte occidental, se yergue, tallada a pico, una cumbre árida y escabrosa, que se llama todavía “el monte de la cuarentena”, y cuya cima, alta de 500 metros sobre el valle del Jordán, había presenciado el asesinato de Simón, el último de los Macabeos. Entre sus riscos se abren numerosas grutas de acceso peligroso, a pesar de los escalones cavados en la roca viva por los solitarios que habitaron en otro tiempo aquellos lugares. En una de aquellas concavidades, según la vieja tradición, que se remonta al siglo IV, encontró Jesús un refugio durante su permanencia en aquella soledad. “Los animales salvajes, dice San Marcos, le acompañaban, y los ángeles le servían”. Hoy apenas se oye por allí más que los aullidos de los chacales y el gañido de las hienas; pero en la antigüedad, los leopardos y los leones, saliendo de sus madrigueras del Jordán, llegaban con frecuencia hasta aquellas cimas.

El tentador

En el desierto tiene también su guarida el tentador. Como Moisés en el Sinaí, como Elías en el camino del Horeb, Jesús ayuna durante cuarenta días. Por las mañanas, el sol se levanta en las montañas de Moab, y, después de hacer su breve recorrido invernal, va a hundirse tras de las peladas montañas que caen delante de Jerusalén. A veces lo ocultan densas nubes que se condensan en forma de torres macizas en las alturas solitarias, y recios aguaceros se precipitan sobre las anfractuosidades de la región, haciendo resonar las barrancas con un estruendo ensordecedor. Después, otra vez el silencio sobre la montaña muerta. Entre tanto, Jesús permanece tan perdido en Dios y tan absorto en el éxtasis, que la vida natural queda suspendida para Él. Sobre las condiciones extraordinarias en que se desarrolló la vida física de Jesús durante su estancia en aquella soledad, más que el historiador, más aún que el teólogo, podría hablarnos el místico. Los evangelistas nos dicen que sólo después de los cuarenta días empieza a sentir el aguijón del hambre, con el agotamiento total de sus fuerzas. Este es el momento que Satán o el diablo, como le llama San Lucas, escoge para presentarse en escena, para comenzar una lucha emocionante, una batalla en tres embestidas, que corresponden a las diferentes brechas practicables en el corazón humano. Cristo había bajado del cielo para destruir el imperio de Satán, y desde ahora quiere enfrentarse con el príncipe de este mundo y hacerle sentir el poder de su presencia. Era conveniente también que fuese probado de todas las maneras, “pues sus tentaciones y sufrimientos habían de hacerle más inclinado a venir en ayuda de los que son tentados”. Pero el tentador lleva otras miras. “Tienta para probar y prueba para tentar”, dice San Ambrosio. ¿Quién es este extraño ayunador? –debía preguntarse, inquieto, ante las prolongadas oraciones y los ímpetus de amor del solitario–. ¿Sería, acaso, el Mesías destinado a quebrantar la cabeza de la serpiente? Quiere salir de dudas, y, tomando pie del hambre misma que sufría el penitente, se presenta a Él en figura humana, y le hace una triple proposición, acudiendo a una experiencia larga y sutil de psicología.

Textos de la "Vida de Jesús" de Fray Justo Pérez de Urbel

Viviendo la Cuaresma en Tierra Santa: El Monte de las Tentaciones



Hemos comenzado la Cuaresma, y el Evangelio del primer domingo es el de las tentaciones del Señor en el desierto.
"En aquel tiempo, el Espíritu empujó a Jesús al desierto. Se quedó en el desierto cuarenta días, dejándose tentar por Satanás; vivía entre alimañas, y los ángeles le servían".(Mc. 1,12-15)
 El lugar de las tentaciones, fue identificado por Augusta Helena de Constantinopla como uno de los "sitos sagrados" en su peregrinación en el año 326 d.C. El lugar en sí, es un monte que hay a las afueras de la ciudad de Jericó.
 Jericó se anuncia como la ciudad mas antigua de la humanidad. La actividad humana comenzó en Jericó en el periodo mesolitico (año 8000 a.C). 
 En la ladera del monte hay unas 30 o 40 cuevas que estuvieron durante mucho tiempo habitadas por monjes y eremitas en los primeros siglos del cristianismo. Posteriormente los Cruzados construyeron dos iglesias en el lugar: una de ellas estaba en una cueva que había a mitad de camino hasta el acantilado, y la segunda fue construida en la cumbre del monte. El monasterio Ortodoxo actual se levantó entre los años 1874 y 1904. El más antiguo de los monasterios fue construido por los bizantinos en el siglo VI sobre la cueva en la que supuestamente Jesús pasó cuarenta días de ayuno y meditando sobre la tentación de Satán.

viernes, 8 de marzo de 2019

Ciclos Liturgicos: La Cuaresma con J.S.Bach.Salmo 51 BWM 1083 Tilge, Höchster, meine Sünden



"Tilge, Höchster, meine Sünden" "Borra, Altísimo, mis culpas"

El salmo 51, Es el más conocido de los salmos penitenciales (otros son  son el 6, 32, 38, 102, 130 y 143) y tiene la forma de una súplica de perdón hecha por alguien que muestra claridad en el conocimiento de su culpa (cf. Sal 51, 5) y está afligido por ello (cf. Sal 51, 14). El título del texto indica que su autor sería David, quien habría escrito este Salmo tras caer en la cuenta de su pecado con la mujer de Urías y la reconvención del profeta Natán (cf. 2Sm 11-12).

Mientras Bach estaba como Konzertmeister en Weimar le fue confiada por su empleador la transcripción de partituras de Vivaldi traídas de Amsterdam , ello le produjo una gran fascinación por el estilo del compositor veneciano, en especial con sus conciertos. Sin embargo, sería un compositor napolitano de la siguiente generación , GB Pergolesi, el que daría a Bach la base para un ajuste del Salmo 51, Tilge, Höchster, meine Sünden. El resultado fue una magistral reelaboración en forma de parodia (Parodia es utilizar la misma música cambiando el texto). Eso fue lo que hizo Bach con el ’Stabat Mater’. Cambió el texto latino por un texto en alemán, de Lutero, ajustandolo para dar cabida a las peculiaridades del texto protestante . Las líneas melódicas del Stabat Mater son claramente reconocibles. Los cambios más importantes se refieren a la parte instrumental de la viola que tiene un papel más independiente y el continuo que es más rico y más elaborado. 

La meditación de este Salmo, invita a la reflexión. Su escucha atenta junto con la lectura del Salmo 51 y el texto propio de la Cantata , te ayudaran a introducirte en esa habitación interior que hay en cada uno de nosotros, a la que nunca accedemos a causa de las prisas, el activismo y las sensaciones con las que cotidianamente convivimos. Esa habitación donde el hombre comienza a descubrir lo que realmente es el hombre.


Puedes encontrar el texto de la cantata , en alemán y español AQUI

martes, 5 de marzo de 2019

Cuaresma 2019: Cuidemos el uso de la palabra


Sabemos que la palabra es la expresión oral de la idea. De ahí que, por ley natural, aquello que yo expreso es algo que debe coincidir con lo que pienso.
Si mi palabra no refleja la idea que tengo en mente, estoy violentando el orden natural de las cosas, voy contra la ley de Dios. Por eso se dice que la mentira es intrínsecamente mala, es decir, no es mala porque alguien la prohíba, sino que es mala en sí misma. Y algo de por si malo no puede producir nada bueno, aunque sean muy buenas las intenciones de quien actúa.

Al mentiroso hoy se le quiere llamar como aquel que “tiene chispa”, tiene “aptitud para la vida” o tiene “sentido comercial” o “viveza”. Pero en realidad eso no cambia la realidad: el mentiroso se daña a sí mismo, daña a los demás, daña a la sociedad y, sobre todo, desfigura la imagen de Dios en su alma.

Decía san Bernardo que la lengua es una lanza, la más aguda; con un solo golpe atraviesa a tres personas: a la que habla, a la que escucha y a la tercera de quien se habla. ¡Cuánto destrozo puedes causar con tu lengua, si la usas para el mal! Te dice Dios, a través del libro del Eclesiástico: “Muchos han perecido al filo de la espada; pero no tantos como por culpa de la lengua” (28, 22). Esto significa, creo, que será mayor el número de los que se condenen por causa de la lengua que el de aquellos que mueran en la guerra.

¿Por qué es tan grave esto? Porque se está pisoteando también la caridad.

Un proverbio alemán dice: “El burro se delata por sus orejas; el tonto, por sus palabras”. El corazón humano es una cámara de tesoros, que tiene por puerta el habla; hay quien saca bondad, amor, verdad, sabiduría; el otro saca insensatez, maldad, veneno, mentira.

Tienes que agradecer a Dios que te haya dado el octavo mandamiento para que te ayude a cuidar tu lengua.
Reflexiona y cuida tu lengua, amigo. Es la parte más valiosa que tienes, pero también la más peligrosa. Con ella puedes alabar a Dios, consolar al triste, aconsejar a un amigo…pero también puedes herirte, herir el honor y la fama del prójimo

domingo, 24 de febrero de 2019

La Cuaresma


La Cuaresma de 2019 comienza el 6 de marzo, Miércoles de Ceniza. La Santa Sede presenta el martes 26 de febrero el mensaje del Papa Francisco para la Cuaresma 2019, cuyo lema es “La creación, expectante, está aguardando la manifestación de los hijos de Dios” (Rm. 8, 19).
Poco a poco nos vamos acercando a este tiempo litúrgico. Adecuándonos a las costumbres , el primer aviso lo tendremos el fin de semana precedente con el Carnaval. Dejemos transcurrir el Carnaval y después sin hacer exegesis del por qué , dediquémonos a comportarnos como el hombre/mujer que busca sentido. Que se enfrenta por un tiempo a aquellas preguntas que siempre han causado inquietud en el ser ¿Quien soy? ¿Cual es mi destino? ¿tiene sentido mi vida?.

1.- PREPARACIÓN A LA PASCUA: La Cuaresma es el tiempo que precede y dispone a la celebración de la Pascua.

2.- LAS DIMENSIONES Y ÁMBITOS DE LA CUARESMA: La Cuaresma es tiempo de escucha de la Palabra de Dios y de conversión, de preparación y de memoria del Bautismo, de reconciliación con Dios y con los hermanos, de recurso más frecuente a las "armas de la penitencia cristiana": la oración, el ayuno y la limosna (cfr. Mt 6,1-6.16-18).
3.- LA CENIZA, SU SÍMBOLO POR EXCELENCIA: El comienzo de los cuarenta días de penitencia, en el Rito romano, se caracteriza por el austero símbolo de las Cenizas, que distingue la liturgia del Miércoles de Ceniza.
Propio de los antiguos ritos con los que los pecadores convertidos se sometían a la penitencia canónica, el gesto de cubrirse con ceniza tiene el sentido de reconocer la propia fragilidad y mortalidad, que necesita ser redimida por la misericordia de Dios. Lejos de ser un gesto puramente exterior, la Iglesia lo ha conservado como signo de la actitud del corazón penitente que cada bautizado está llamado a asumir en el itinerario cuaresmal. Se debe ayudar a los fieles, que acuden en gran número a recibir la Ceniza, a que capten el significado interior que tiene este gesto, que abre a la conversión y al esfuerzo de la renovación pascual.

4.- TIEMPO PARA DEJAR LO SUPERFLUO E IR A LO FUNDAMENTAL: A pesar de la secularización de la sociedad contemporánea, el pueblo cristiano advierte claramente que durante la Cuaresma hay que dirigir el espíritu hacia las realidades que son verdaderamente importantes; que hace falta un esfuerzo evangélico y una coherencia de vida, traducida en buenas obras, en forma de renuncia a lo superfluo y suntuoso, en expresiones de solidaridad con los que sufren y con los necesitados.

5.- TIEMPO PARA LA CONFESIÓN Y LA COMUNIÓN: También los fieles que frecuentan poco los sacramentos de la Penitencia y de la Eucaristía saben, por una larga tradición eclesial, que el tiempo de Cuaresma-Pascua está en relación con el precepto de la Iglesia de confesar lo propios pecados graves, al menos una vez al año, preferentemente en el tiempo pascual.

6.- EL SENTIDO DEL AYUNO CUARESMAL: La práctica del ayuno, tan característica desde la antigüedad en este tiempo litúrgico, es un "ejercicio" que libera voluntariamente de las necesidades de la vida terrena para redescubrir la necesidad de la vida que viene del cielo: "No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios" (Mt 4,4; cfr. Dt 8,3; Lc 4,4; antífona de comunión del I Domingo de Cuaresma).

7.- CAMINO CUARESMAL, CAMINO HACIA LA CRUZ: El camino cuaresmal termina con el comienzo del Triduo pascual, es decir, con la celebración de la Misa in Cena Domini. En el Triduo pascual, el Viernes Santo, dedicado a celebrar la Pasión del Señor, es el día por excelencia para la "Adoración de la santa Cruz".
Sin embargo, la piedad popular desea anticipar la veneración cultual de la Cruz. De hecho, a lo largo de todo el tiempo cuaresmal, el viernes, que por una antiquísima tradición cristiana es el día conmemorativo de la Pasión de Cristo, los fieles dirigen con gusto su piedad hacia el misterio de la Cruz.

8.- LO QUE ES Y DICE LA CRUZ DE CRISTO: Contemplando al Salvador crucificado captan más fácilmente el significado del dolor inmenso e injusto que Jesús, el Santo, el Inocente, padeció por la salvación del hombre, y comprenden también el valor de su amor solidario y la eficacia de su sacrificio redentor.
En las manifestaciones de devoción a Cristo crucificado, los elementos acostumbrados de la piedad popular como cantos y oraciones, gestos como la ostensión y el beso de la cruz, la procesión y la bendición con la cruz, se combinan de diversas maneras, dando lugar a ejercicios de piedad que a veces resultan preciosos por su contenido y por su forma.

9.- ILUMINAR EL SENTIDO DE LA ADORACIÓN DE LA CRUZ DE CRISTO: No obstante, la piedad respecto a la Cruz, con frecuencia, tiene necesidad de ser iluminada. Se debe mostrar a los fieles la referencia esencial de la Cruz al acontecimiento de la Resurrección: la Cruz y el sepulcro vacío, la Muerte y la Resurrección de Cristo, son inseparables en la narración evangélica y en el designio salvífico de Dios. En la fe cristiana, la Cruz es expresión del triunfo sobre el poder de las tinieblas, y por esto se la presenta adornada con gemas y convertida en signo de bendición, tanto cuando se traza sobre uno mismo, como cuando se traza sobre otras personas y objetos.

10.- LOS OTROS ASPECTOS DE LA PIEDAD POPULAR SOBRE EL MISTERIO DE CRISTO CRUCIFICADO: 
El texto evangélico, particularmente detallado en la narración de los diversos episodios de la Pasión, y la tendencia a especificar y a diferenciar, propia de la piedad popular, ha hecho que los fieles dirijan su atención, también, a aspectos particulares de la Pasión de Cristo y hayan hecho de ellos objeto de diferentes devociones: el "Ecce homo", el Cristo vilipendiado, "con la corona de espinas y el manto de púrpura" (Jn 19,5), que Pilato muestra al pueblo; las llagas del Señor, sobre todo la herida del costado y la sangre vivificadora que brota de allí (cfr. Jn 19,34); los instrumentos de la Pasión, como la columna de la flagelación, la escalera del pretorio, la corona de espinas, los clavos, la lanza de la transfixión; la sábana santa o lienza de la deposición. Estas expresiones de piedad, promovidas en ocasiones por personas de santidad eminente, son legítimas. Sin embargo, para evitar una división excesiva en la contemplación del misterio de la Cruz, será conveniente subrayar la consideración de conjunto de todo el acontecimiento de la Pasión, conforme a la tradición bíblica y patrística.