Pensamientos un tanto indiscretos

Intuyo a veces que, navegantes que en su devenir por proceloso mar de la blogosfera arriban en mi humilde puerto, salen de el por su clara orientación testimonial de la fe católica, en alguna ocasión alguien me tachó de integrismo o simple y sinceramente alguien a quien aprecio ha manifestado que no deja ningún comentario porque no es católico. Ante todo esto lo primero que tengo que decir es que amo la sinceridad por encima de cualquier cosa y dicho esto haré una “sincera” aclaración dedicada a todos aquellos que quizá sin argumentos suficientes soslayan un camino que consideran coactivo y tortuoso ;obsoleto y quimérico.

Nunca mas lejos de la realidad , un cristiano es una persona como cualquier otra pero con la diferencia de que el cristiano no “cosifica” a la persona sino que para el una persona es -en palabras de Julián Marias - un "proyecto, es el ser que está siempre deseando ser aquello que todavía no es. Y además, esta persona es el único ser que puede interrogar al mundo y el único en el que Dios ha decidido encarnarse.”

El cristiano vive en este mundo , pero consciente de la transitoriedad de nuestro devenir terreno, para constatar este afirmación, recomiendo sobremanera acudir a la obra y Poemas de Jorge Manrique, autor que a pesar de no llegar a los cuarenta años de edad, de haber transcurrido su vida en el siglo XV , con las coplas a la muerte de su padre , nos ha dejado una visión de la realidad del ser sin fecha de caducidad. Del que dejo aquí una breve muestra:

Los placeres y dulzores
de esta vida trabajada
que tenemos,
no son sino corredores,
y la muerte, la celada
en que caemos.
No mirando nuestro daño,
corremos a rienda suelta
sin parar;
desque vemos el engaño
y queremos dar la vuelta,
no hay lugar.

Los cristianos, llevamos los grandes tesoros de la gracia en vasos de barro; Dios ha confiado sus dones a la frágil y débil libertad humana y, aunque la fuerza del Señor ciertamente nos asiste, nuestra concupiscencia, nuestra comodidad y nuestro orgullo la rechazan a veces y nos llevan a caer en pecado[…] la fe cristiana no achica el ánimo, ni cercena los impulsos nobles del alma, puesto que los agranda, al revelar su verdadero y más auténtico sentido: no estamos destinados a una felicidad cualquiera, porque hemos sido llamados a penetrar en la intimidad divina, a conocer y amar a Dios Padre, a Dios Hijo y a Dios Espíritu Santo y, en la Trinidad y en la Unidad de Dios, a todos los ángeles y a todos los hombres. (S.Josemaría Escrivá)

Por eso invito de todo corazón a todos aquellos que se complace sólo en señalar las deficiencias y las limitaciones de los que la representan, quien la juzga desde fuera, a hacer un autoexamen, a reflexionar sobre sus propias limitaciones y asi constatar la poca diferencia entre el mismo y cualquier persona que dia a dia lucha por ser , lo que ha de ser, por ejemplo…¡cualquier cristiano!