viernes, 10 de diciembre de 2010

María Reina del Adviento

Se cuenta que San Pedro, muy preocupado al notar la presencia de algunas almas a las cuales no recordaba haberlas hecho pasar al cielo, se puso a investigar y encontró un lugar por donde entraban.

Fue entonces ante el Señor y le dijo:

- “Señor Jesús, habiendo observado que hay aquí algunas almas a las que no recuerdo haberles abierto las puertas para que entraran a gozar de la eterna felicidad. Hice algunas investigaciones y hallé un hueco por donde entran. Yo quisiera que lo vieras...“

Aceptó Jesús acompañarlo y vio que del hoyo descubierto colgaba hacia la tierra un inmenso rosario, por donde constantemente subían muchas almas. Alarmado, le dijo San Pedro:

- Creo, Señor, que debemos cerrar esa entrada de…

- No, no- le respondió Jesús- ¡déjalo así!...  Esas son cosas de mamá...