jueves, 11 de febrero de 2010

11 de Febrero Ntª.Sra.de Lourdes


 

Hoy festividad de la  Virgen de Lourdes, es un buen momento para rememorar sus apariciones en Lourdes a Santa Bernardette Subirous. Vamos a remontarnos al siglo XIX , a una pequeña localidad del sur de Francia , Lourdes, la adolescente acababa de cumplir 14 años. Las penurias y las dificultades habían marcado su vida desde su nacimiento el 7 de enero de 1844. Con 11 años de edad la epidemia del cólera diezmó Lourdes y tantos otros lugares y dañó gravemente a nuestra protagonista, que a punto estuvo de morir. Su nombre era Bernardette Soubirous Casterot.
Era un día gris, lluvioso, húmedo y triste aquel jueves 11 de febrero de 1858. Bernardete salió hacia el Gave junto a su hermana Toinette y su amiga Baloume. Iban a buscar leña. Y se encontraron, mejor dicho Bernardette se encontró con el "fuego" del milagro y de la gracia: la aparición de una Señora blanca y resplandeciente, a quien ella en el dialecto local -"patois-" llama "Aqueró", a quien vería, a quien rezaría y con quien hablaría en 18 ocasiones y quien marcaría para siempre su vida.
Porque la vida de Bernardette ya no sería jamás la misma. Después de tanta expectación, pesquisas, interrogatorios, multitudes, dudas, quebrantos y dones, en 1866 Bernardette abandonará Lourdes pasa siempre. Su salud tan precaria le obligará a renunciar a ser monje carmelita y se hará religiosa de las Hermanas del Hospicio. Un cáncer óseo de rodilla acabará con su vida el 16 de abril de 1878, en el convento de San Gildard en Nevers. Tenía 34 años. "Aqueró", su blanca Señora, la Inmaculada Concepción le había prometido la felicidad del cielo y el penar en la tierra. Y así fue y Bernardette Soubirous, la pobre y enferma vidente de Lourdes, es santa de la Iglesia Católica.
El mensaje de Lourdes, su permanente y tan fecunda interpelación, es su constante y mejor milagro. Y cinco aspectos capitales constituyen este nuevo milagro, los "otros" milagros de Lourdes. Son las cinco palabras y frases que la blanca Señora dijo a Bernardette son :
la oración, la penitencia, el ejemplo y la intercesión de María Inmaculada, el sentido de la peregrinación y la eclesialidad.
Y cuando hubo y ha habido que levantar en Lourdes basílicas, capillas y espacios religiosos, se han puesto de evidencia estas cinco dimensiones claves del milagro permanente de Lourdes. Los nombres de las Iglesias y de los lugares santos de Lourdes así nos indican: los templos de rosario, la Inmaculada, San Pío X, el Vía Crucis monumental, las capillas de la Adoración al Santísimo Sacramento, las capillas penitenciales, las piscinas de enfermos y las fuentes...
El milagro permanente de Lourdes es la oración. Y en Lourdes se reza bien, se reza en paz y en silencio a pesar de las multitudes.