martes, 25 de mayo de 2010

Una mirada sobre la muerte

La muerte es un misterio, más que un problema. Hablamos de la muerte como un problema y lo es de hecho, pero es mucho más. Es un problema porque en parte podemos encontrar ciertas soluciones. La medicina con su desarrollo va buscando solucionar el tema del sufrimiento al morir, que llegue lo más tarde posible o que no llegue demasiado tarde. Porque si bien queremos que no llegue muy pronto tampoco queremos vivir de forma "indigna". Aunque estamos muy lejos de poder solucionar este problema y de hecho no podemos controlarla, no podemos dominarla, no podemos jugar con ella a nuestro antojo. Puede llegar en cualquier momento o puede retrasarse demasiado.
Pero más allá de ser un problema a solucionar, es sobre todo un misterio. Aunque la medicina nos haga vivir cinco, diez, cincuenta años más o nos evite una muerte con sufrimiento, el problema no está resuelto, queda la parte de misterio, queda una incógnita, quedan las preguntas importantes: "¿qué pasa?, ¿hay algo más?, ¿ese algo más es un seguir sufriendo o purificándome o será tener una vida de verdad plena y feliz y será un descansar de verdad?, ¿y ese cuerpo que se corrompe con la muerte seguirá siendo una dimensión esencial o ya no me hará falta?, ¿y mi perrito querido?, ¿y sobre todo ese deseo de amor y de plenitud que tenemos plantado en nuestro corazón y que no podemos deshacernos de él?, ¿ese yo personal?