sábado, 1 de mayo de 2010

Una Santa,Católica,Apostólica y...Perseguida

Vasai (Agencia Fides) – “Nosotros, los sacerdotes ya hemos ofrecido nuestras vidas el día de la ordenación. Nuestra vida no es nuestra, sino de Dios. P. Peter hoy ha sido recibido por el Señor y por la Virgen de los Desamparados (Our Lady of Forsaken), de la que era tan devoto”: es lo que declara en una entrevista con Fides S. Exc. Mons. Félix Machado, Obispo de Vasai (en las cercanías de Mumbai), relatando un caso que ha sacudido a toda la comunidad de la zona, católicos y no católicos: el asesinato de p. Peter Bombacha, sacerdote de 74 años, asesinado por unos desconocidos en la noche pasada, en su casa a poca distancia del arzobispado.
“He encontrado el cuerpo del p. Peter, en un charco de sangre esta mañana”, relata a Fides Mons. Machado, alertado por algunos laicos que trabajaban con el sacerdote. “Tenía una soga alrededor del cuello y unas tijeras clavadas en la garganta. Era una escena horrible. La policía vino inmediatamente, se llevó el cuerpo para las investigaciones post-mortem, y está investigando lo ocurrido”.
El Obispo continua: “La comunidad está en estado de shock. P. Peter había creado y dirigía, con la ayuda de algunos laicos, una casa de recuperación para alcohólicos. Era originario de Vasai y provenía de una comunidad de pescadores: por esto su nombre era "Pedro". Era muy querido y respetado por todos”.
“No tenemos ni idea de las razones del asesinato, tal vez un robo o tal vez alguien estaba enojado con él”, dice el Obispo, excluyendo la violencia por parte de fundamentalistas hindúes: “No pensamos en los grupos extremistas hindúes. En primer lugar porque en esta zona no hay ninguno. De hecho, las relaciones con la comunidad hindú en el territorio son excelentes. Muchos fieles hindúes han venido hoy para expresar su consternación y solidaridad. Y muchos asistirán al funeral, que celebraremos la tarde del 29 de abril, al que esperamos alrededor de 10 mil personas”.
La misa de funeral “será un momento de oración en el que la comunidad, entristecida, se encoge en lágrimas pero también con esperanza. Recordare, mientras vivimos el Año Sacerdotal, que nosotros, los sacerdotes ya hemos ofrecido nuestras vidas, que es de Dios y que se gasta en el servicio a los demás. También tratare de dar un mensaje de aliento a la gente, que está realmente conmocionada y entristecida: ofrezcamos nuestro sufrimiento, confiémonos a Nuestra Señora de los Desamparados, a la que p. Peter se dirigía en la oración con grande fe y devoción”. (PA) (Agencia Fides 29/04/2010)