Por el mal uso de su autonomia, el hombre pierde la autonomia


Una vez, un hombre de gran fortuna decidió ayudar a los demás compartiendo sus bienes así que se decidió a buscar un país donde la indigencia fuera el estado normal de sus habitantes. Allí, asesorado por sus consejeros y los sobresalientes del lugar, buscó una persona de gran confianza y lo puso al frente de la empresa que estableció para ayudar a aquella población necesitada.

Cuando dejo la dirección en manos de aquel lugareño, le dijo

Te doy plenos poderes sobre la gestión de esta empresa, trabájala, contrata, despide, invierte y haz todo lo que sea necesario para el buen funcionamiento de la misma; solo una condición te pongo y es que una vez que obtengas beneficios, una parte la dediques al crecimiento de la empresa para que creando nuevas sucursales por todo el país, sus beneficios lleguen al resto de las personas necesitadas. Otra parte repártela en beneficios en proporción al rendimiento de cada uno de sus miembros y tras haber tomado para ti lo que es justo, me envíes aquella parte de beneficios que según tu buen criterio consideres que me corresponden”.

En eso quedaron y así fue durante varios años. Aquel mecenas jamás puso en duda las cuentas del administrador, pero la codicia pudo más y, año tras año, comenzaron a reducirse los beneficios que aquel mecenas altruista recibía hasta que un año ya no recibió nada.

Preocupado por el bienestar de la población mas que por su propio beneficio viajó a aquel país y ante su asombrosa mirada constató que no solo no había crecido la empresa sino que se habia convertido en un polo del desarrollo de aquell nación de su predilección.

Sorprendido buscó al administrador y le pidio que le rindiera cuentas pero aquél lleno de orgullo le contestó... ¿Quién eres tu, no te conozco?...
Entonces aquel hombre bueno acudió a los jueces , recuperó su empresa , puso al frente a su unico hijo.El resto de la historia la dejo en tus manos.
La historia se repite generación tras generación. ¿Es el hombre autonomo e el sentido de que las cosas creadas y la sociedad misma gozan de propias leyes y valores, que el hombre las ha de descubrir, emplear y ordenar poco a poco? o por el contrario ¿esa autonomia lo lleva a decir que la realidad creada es independiente de Dios y que los hombres pueden usarla sin referencia al Creador?.


"Por el olvido de Dios la propia criatura queda oscurecida".