Lo esencial y lo accesorio

Diógenes era el sabio cínico más cautivante, al punto que su figura se ha convertido en una leyenda. Vivía en un tonel. Su aspecto era descuidado y su estilo burlón. Pues estaba Diógenes comiendo lentejas, cuando Aristipo que vivía lujosamente como adulador del Alejandro Magno, le dijo”Si fueras sumiso al rey, no tendrías que comer esa basura de lentejas”. Diógenes le contestó Si aprendieses a comer lentejas, no tendrías que andar adulando al rey y, ya no necesitarías tantas cosas”.

Nos pasamos la vida conjugando verbos que nos traen de cabeza “tener”, “obtener”, “retener”.

Cuando caminemos por nuestra ciudad y la vista se concentre en tantos y tantos señuelos publicitarios, aprendamos de aquel filosofo que repetía continuamente “Esto me sobra, esto me sobra, esto me sobra”.

Yo particularmente me quedo con la frase de Santa teresa "Solo Dios basta"