El saber no ocupa lugar


Todo el mundo ha oído hablar del caso de Galileo, casi siempre de modo tendencioso. Pocos saben que Lavoisier, uno de los fundadores de la química, fue guillotinado por la Revolución Francesa. Casi nadie ha oído hablar de Pierre Duhem, físico importante, autor de una monumental obra de historia y filosofía de la ciencia que arrojó nueva luz sobre las relaciones positivas entre la ciencia y la fe.

Cuando se habla de ciencia y fe, a mucha gente le pasan por la cabeza dos palabras oposición, y Galileo. Pocos piensan en colaboración, y nadie en Duhem. Es una lástima.

Por cierto Galileo murio a los 78 años de edad en su lecho en 1642