lunes, 30 de octubre de 2006

Dos de Noviembre: dia de difuntos



El hombre es capaz de constatar que vive en un mundo regido por las leyes. Los acontecimientos que lo llevan a esta conclusión, son en su mayoría desagradables, quemaduras (propiedades térmicas de la materia), caídas (ley de la gravedad), remojones (dinámica de fluidos). Nuestras vértebras lumbares son capaces de constatar (sobre todo si padecemos de artrosis) que los objetos caen hacia abajo y no hacia arriba.
El hombre con su experiencia es capaz de darse cuenta de que esas leyes no son de libre elección, y su aprobación o desaprobación, no las altera lo mas mínimo. Un hombre puede decir que no está de acuerdo con la ley de la gravedad, pero de seguir adelante en su progresista empecinamiento, dejará de pertenecer al mundo de los vivos para ser un cadáver y de este último estado es de lo que os quiero hablar brevemente.
El próximo día 2 de noviembre el mundo católico recordamos a nuestro difuntos, recordamos a todos aquellos que murieron en gracia y amistad de Dios, pero imperfectamente purificados. Aunque están seguros de su eterna salvación, sufren después de la muerte una purificación, a fin de obtener la santidad necesaria para entrar en la alegría del cielo (CEC nº 1030). Esta es nuestra fe, pero la globalización nos ha traído Hallowen, no voy a entrar en detalles, pero siguiendo el enlace, podréis encontrar razones de porqué los católicos no debemos de entrar en ese juego comercial