Sexo y Genero, nuevas trampas del lenguaje


La nueva ideología rompe lanzas por mantener la naturaleza intacta, bosques, mares y montañas, pero desconoce las naturales diferencias entre hombre y mujer, tratando de imponer unos nuevos derechos, basados en la teoría del género y la libre opción sexual.

A esto colabora el proceso de estos últimos años de gradual desestructuración cultural y humana de la institución matrimonial: se separa la identidad de sexo y género: Ser hombre o mujer no estaría determinado fundamentalmente por el sexo, sino por la cultura, y la libre elcción personal. Con ello se atacan las mismas bases de la familia y de las relaciones inter-personales. "Si la cuestión del género es cultural y no se identifica el hombre con su sexo para proyectarse como masculino o femenino ¿Por qué una madre no puede hacer de padre y un padre de madre?.Los defensores de esta nueva ideología dicen:

“Se aprende a ser hombre o mujer, no se nace”

“Lo fundamental es que se debe proceder a la desconstrucción social de la noción de genero y a su reconstrucción superando las diferencias creadas culturalmente, la noción de género que debe existir es la de género humano y que dentro de este género ya sea hombre o mujer cada persona viva el rol y su vida como quiera pero siempre como algo voluntario nunca impuesto por pautas sociales o culturales”.

Son algunas muestras de lo que, desde la década de los setenta, se empieza a llamar "género". Esta ideología igualitaria cuestiona la familia biparental heterosexual. En respuesta a ello son muy apropiadas las siguientes palabras:

"El ocultamiento de la diferencia o dualidad de los sexos tiene consecuencias inmensas en diversos niveles. Una tal antropología, que pretende favorecer una visión igualitaria en relación a la mujer liberándola de todo determinismo biológico, ha inspirado en la realidad ideologías que promueven, por ejemplo, la contestación de la familia, por naturaleza biparental, es decir, compuesta de un padre y de una madre, así como el poner en el mismo nivel la homosexualidad y la heterosexualidad, un modelo nuevo de sexualidad polimorfa”. (cardenal Ratzinger)