Ultimo domingo del mes de Mayo


Termina el mes de mayo y me duele reconocer, que este mes de mayo ha sido para mi un mes no muy bueno. No es que me haya ido mal personalmente, es que no sido detallista con María, aquella a la que Jesucristo nos dio por Madre. Tal vez haya influido en parte el ambiente frío que ha hecho que los rosales en el norte han holgazaneado guardando las rosas para mas tarde, tal vez que mi amor se haya enfriado a costa de estar pendiente de mi mismo; sea lo que sea aún hay ocasión de rectificar, porque el cristianismo no es «una religión del miedo, sino de la confianza y del amor», porque revela al hombre la verdadera naturaleza de un Dios que se hace llamar «padre» (Benedicto XVI audiencia general del 25 de mayo) . Hoy es un buen día para rectificar pues es un día de gracia, celebramos Pentecostés ¿ recordáis la escena? los apóstoles ocultos, María con ellos , un viento que sopla y unas lenguas de fuego descienden sobre ellos infundiéndoles el Espíritu ; ya no hay miedo la voluntad se fortalece y aunque las caídas continuaran , se alzaran con rapidez y , en el centro de todos María. No, no es tarde para rectificar, no es tarde para dejar de mirarnos al ombligo, es el momento preciso de dirigir la mirada a María a la vez que invocamos al Espíritu Santo:




Ven Espíritu Santo

llena los corazones de tus fieles

y enciende en ellos el fuego de tu amor