En favor de la familia

La declaración de Derechos Humanos no es fruto del azar ni de la influencia de algunos intelectuales, sino el reflejo de la conciencia internacional de que la familia es la célula natural y fundamental de la sociedad, anterior al estado y por tanto este tiene el deber de protegerla y ayudarla, garantizando un ambiente sano, promoviendo la prosperidad domestica y respetando su autonomía.

Desgraciadamente, con el transcurrir del tiempo en ocasiones Naciones Unidas se ha convertido en una máquina dominada por la burocracia, y que ha ido llamando la atención de grupos de interés deseosos de influir en sus actividades. Algunos de esos grupos “quieren proteger a la familia como los lobos quieren proteger a los corderos.