domingo, 26 de junio de 2011

26 de junio:San Josemaría Escrivá. Corpus Christi

Hoy 26 de junio, se celebra el nacimiento a la vida eterna de San Josemaría Escrivá aunque su celebración litúrgica en algunos lugares se hizó ayer y en otros ,como en Huesca a las19:30 en la Catedral, sera mañana día 27 ya que hoy se celebra en la Iglesia la Solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo. Josemaría amó la presencia real de Cristo en la Eucaristia con su Cuerpo, Sangre, Alma y divinidad.
En la homilía de la Misa en honor a San Josemaría en Roma, el Prelado del Opus Dei consideró de modo especial sus enseñanzas sobre el apostolado, resumidos en las oraciones litúgicas: “Proclamar la vocación universal a la santidad y al apostolado, como hijos de Dios, en medio del trabajo profesional y en las circunstancias de la vida ordinaria, para servir con ardiente amor a la obra de la Redención, mediante una labor apostólica personal de amistad y de confidencia".

Jesús se ha quedado en la Eucaristía para remediar nuestra flaqueza, nuestras dudas, nuestros miedos, nuestras angustias; para curar nuestra soledad, nuestras perplejidades, nuestros desánimos; para acompañarnos en el camino; para sostenernos en la lucha. Sobre todo, para enseñarnos a amar, para atraernos a su Amor”. Son palabras de la carta pastoral escrita por mons. Javier Echevarría con motivo del Año Eucarístico convocado por Juan Pablo II.
Un testimonio:
  
Jamás,San Josemaría, entraba en ninguna iglesia sin primero a saludar a Jesús Sacramentado: se recogía en oración unos instantes y renovaba su ardiente deseo de hacerle compañía en todos los Tabernáculos del mundo. Me conmovió lo sucedido cuando le acompañé a la Catedral en obras de una ciudad importante. Preguntó al sacristán dónde habían dejado reservado al Señor, y contestó que lo ignoraba, pues cada día lo cambiaban de sitio, y al final nadie sabía donde estaba. Fue buscando al Señor por la Catedral, y lo descubrió al divisar una lamparilla medio oculta: se arrodilló en tierra y rezó. Después nos dijo que había hecho esta oración: "Señor, yo no soy mejor que los demás, pero necesito decirte que te quiero con todas mis fuerzas; y te pido que me escuches: te quiero por los que vienen aquí, y no te lo dicen; por todos los que vendrán y no te lo dirán.