martes, 8 de diciembre de 2009

La Inmaculada mi fiel Patrona

Hoy día de la Inmaculada concepción, he formado un dia mas en la Plaza de Armas de un viejo Regimiento, para honrar a mi sin par Patrona "La Inmaculada" y tras 35 años de milícia , me sigo preguntando que ¿tiene esta vocación que tanto me atrae? y no encuentr otra respuesta que la del fiel Alonso Quijano cunado aquel caminante le comenta:

Caminante :"Paréceme, señor caballero andante, que vuestra merced ha profesado una de las más estrechas profesiones que hay en la tierra, y tengo para mí que aun la de los frailes cartujos no es tan estrecha".

Don Quijote:"Tan estrecha bien podía ser -respondió nuestro don Quijote-, Porque, si va a decir verdad, no hace menos el soldado que pone en ejecución lo que su capitán le manda que el mesmo capitán que se lo ordena. Quiero decir que los religiosos, con toda paz y sosiego, piden al cielo el bien de la tierra; pero los soldados y caballeros ponemos en ejecución lo que ellos piden, defendiéndola con el valor de nuestros brazos y filos de nuestras espadas; no debajo de cubierta, sino al cielo abierto, puestos por blanco de los insufribles rayos del sol en verano y de los erizados yelos del invierno. Así que, somos ministros de Dios en la tierra, y brazos por quien se ejecuta en ella su justicia. Y, como las cosas de la guerra y las a ellas tocantes y concernientes no se pueden poner en ejecución sino sudando, afanando y trabajando, síguese que aquellos que la profesan tienen, sin duda, mayor trabajo que aquellos que en sosegada paz y reposo están rogando a Dios favorezca a los que poco pueden".

Y siempre termino convenciendome de que soy militar por vocación , pues si hoy día tuviera que serlo por la calidad de mis jefes o la camaradería de algunos de mis compañeros de armas,probablemente sería insumiso. Y aquí termino esta breve reflexión, pues, como decía Celestina a Sempronio -si mal no recuerdo- “Del hombre es propio el escuchar más que el hablar, pues así nos equivocamos con más facilidad; por algo Dios nos concedió dos orejas y una lengua”. Síntoma de buena salud mental y física es “hablar poquito y mear clarito”.