viernes, 20 de febrero de 2009

Camino del desierto:reflexiones para el tránsito


"La esperanza es la puerta de la caridad. (...) La ausencia de la esperanza anula la caridad: a ella están vinculadas nuestras fatigas; por ella nos sostenemos en nuestros problemas; y gracias a ella nos envuelve la misericordia de Dios" (30, 16; 1157). "
(San Juan Clímaco)
"La alegría.Una pléyade de Santos alegres y activos, el humanismo cristiano, los maestros ascéticos a quienes Saint-Beuve llamó « les doux », los dulces, y una teología comprensiva han dado su mentís optimista a los profetas de la nada. Santo Tomás incluye entre las virtudes la jucunditas, que es la capacidad de convertir en una alegre sonrisa las cosas oídas y vistas (II-II, q. 168 a. 2). Gracioso, en este sentido era aquel albañil irlandés, que se cayó del andamio y se rompió las piernas. Conducido al hospital, acudieron el doctor y la religiosa enfermera. «Pobrecito -dijo ésta - te has hecho daño al caer? ». A lo que respondió el herido: « No Madre; no ha sido al caer, ha sido al llegar a tierra cuando me he hecho daño». Declarando virtud al bromear y hacer sonreír, Santo Tomás se colocaba en la línea de la «alegre nueva» predicada por Cristo, de la hilaritas recomendada por San Agustín; derrotaba al pesimismo, vestía de gozo la vida cristiana, nos invitaba a animarnos con las alegrías sanas y puras que encontramos en nuestro camino."
La caridad, esta íntimamente ligada con el amor divino y fraterno mas que otra virtud o manifestación humana y su espíritu trasciende mas allá de culturas y religiones.
La Caridad Judía.- Reglas Básicas de la Caridad Se debe dar caridad con un semblante alegre y feliz, reconfortando y aliviando al pobre de sus sufrimientos. Dar Caridad porque así lo sentimos y para ayudar al pobre; hacerlo de buen corazón y con las mejores intenciones. Si no se le puede dar al pobre dinero, que mínimamente se le dé frutas o comida, para que no se vaya con las manos vacías.
La Caridad Musulmana. El Sagrado Qurán Es correcto que crean en Allah y en los últimos días y en los ángeles que gasten su esencia en amor por Allah, por sus hermanos, por los huérfanos, por los necesitados, por aquellos que piden; como las personas de verdad, las que temen a Dios. Aquellos quienes en caridad dan sus bienes de noche y de día, en secreto y en publico, tienen su premio con el señor.
El más bello ejemplo de caridad se puede extraer de la vida de la Madre Teresa de Calcuta. En cierta ocasión, la madre Teresa y las Misioneras de la Caridad habían recogido, de un desagüe de la ciudad, a un anciano que tenia la mitad de su cuerpo comido por gusanos. Las hermanas lo cobijaron en su albergue, limpiaron de gusanos su cuerpo enfermo y lo acostaron en una cama con sabanas limpias. El hombre antes de morir les sonrío y dijo ;"He vivido como un animal en las calles, pero voy a morir como un ángel, amado y cuidado".
Es esta la caridad que la Madre Teresa de Calcuta predica cuando nos dice que hay que dar y amar hasta que nos duela. Dispensemos amor juntamente con el pedazo de pan y liberémonos de nuestra caridad complaciente para dar la ayuda más verdadera al necesitado, al amigo y al enemigo, Que no nos sorprendan en el juicio final, preguntando ¿Señor, Cuando te vimos hambriento y te dimos de comer?; ¿sedientos y te dimos de beber o forastero y te recibimos, o sin ropa y te vestimos? ; ¿Cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y te fuimos a ver?