La verdad...está en el corazón pero... a veces la razón no lo acepta


"Hay una falta espantosa de razonamiento en nuestros tiempos hasta en el dominio teológico, donde las conclusiones más insólitas a veces son tomadas de los silogismos más tortuosos. Sin embargo, hay también algo que se puede describir simple y acertadamente como una falta de corazón. Cuando los poderes de la mente han dado todo lo que pueden dar y han concluido toda la verdad que se abarca dentro de sus posibilidades, entonces esos poderes tienen que prestar atención humilde al corazón. ¿Acaso no es una mente verdaderamente humilde cuando se ha agotado todas sus capacidades para poder reconocer sus limitaciones? .
‘Todo lo que he escrito me parece como un trocito de paja,’ concluyó Santo Tomás de Aquino hacia el fin de su vida.
La evaluación humilde de sí mismo y de sus trabajos fue correcta.