La justicia ...¿es realmente ciega?

El General Galindo, ex jefe del cuartel donostiarra de Intxaurrondo en los años más duros del terrorismo en el País Vasco y que dirigió las operaciones que condujeron a la desarticulación de decenas de comandos y la detención de cientos de pistoleros etarras, ha cumplido en prisión una cuarta parte de la condena que dictó contra él el Tribunal Supremo, que le impuso una pena de 75 años de cárcel por la tortura y asesinato en 1983 de los presuntos etarras José Antonio Lasa y José Ignacio Zabala. La condena se tradujo en una pena máxima de prisión de 30 años, de los sólo ha cumplido unos seis, más el tiempo derivado de las redenciones penitenciarias que obtuvo.

Por lo tanto, ha cumplido tres años por cada asesino muerto.

Operaciones relevantes bajo el mando del General Galindo

Se desarticularon 10 comandos ilegales y 58 legales de la banda terrorista ETA (m); 1 comando ilegal y 10 legales de la banda terrorista ETA (pm); y 2 comandos ilegales y 3 legales de la banda terrorista. Comandos Autónomos Anticapitalistas. En total suman cerca de 900 detenidos.

¿Cuántas muertes se evitaron?

El etarra De Juana Chaos es responsable de 25 asesinatos:
Desde 1985 hasta la desarticulación del comando Madrid, en enero de 1987, de Juana participó en 11 atentados terroristas en Madrid que costaron la vida a 25 personas.

Entre ellos, el ametrallamiento, en junio de 1986, de un automóvil del Ejército de Tierra en el que murieron el comandante Ricardo Sáenz de Ynestrillas, el teniente coronel Carlos Besteiro Pérez y el soldado Francisco Casillas Martín, que le supuso una pena de 348 años de cárcel.

Un mes más tarde, el 14 de julio, participó en el atentado contra un convoy de la guardia civil en la plaza de la República Dominicana de Madrid, que segó la vida a 12 guardias civiles y produjo heridas a sesenta personas, por el que fue condenado a 2.232 años, la mayor pena impuesta en España hasta ese momento por un delito terrorista.

Siempre ha declarado no arrepentirse, habiendo mostrado repetidamente su satisfacción por diversos asesinatos cometidos por ETA mientras estaba en prisión. Tras su detención a finales de los años ochenta, fue condenado a casi 3.000 años de prisión, de los que

Cumplió poco más de 18. Por lo tanto, ha cumplido menos de un año por cada inocente muerto.