miércoles, 30 de mayo de 2007

Africa y tres



Con este post cierro esta trilogia africana que comienza presentando la inquietud de un joven nigeriano y termina con estas bellas imagenes y con un fragmento del la carta de una de las muchas personas que, pasando desapercibidas, entregan generosamente su vida a la causa de este cautivador continente, que ultimamente solo resuena en los medios de comunicacion por la cantidad de africanos que arriesgando sus vidas en precarias embarcaciones , sueñan con una vida mejor.

"...Bueno, vamos al grano. Yo estoy muy bien y contento, aunque los problemas no faltan. La vida aunque tiene sus problemas tiene también muchas alegrías. Por ejemplo: Ayer domingo me vinieron a decir que un hombre de unos cuarenta y tantos años, completamente ciego, al que logramos que operaran de cataratas hace un par de meses, ya ve y esta trabajando de sus propias manos. (Hasta ha reparado su cabaña). Esto es una gran alegría, pero aún lo es más, pues este hombre se ha pasado mas de 20 años sin ver nada. (“20 AÑOS”). Vivía en un pueblito en medio de la selva, de forma miserable, pues no tenía familia que le ayudase. Ha sobrevivido gracias a la ayuda que un grupo de cristianos, que aunque ellos mismos tenían grandes problemas no le han abandonado nunca. Pues bien, cuando hace unos meses le encontré, estaba como un viejo que espera cuanto antes la muerte, para así liberase de problemas y no darlos a los otros..."