jueves, 22 de diciembre de 2016

Navidad ¿A quien estamos esperando?


Ayer, subido en un transporte público, circulaba a través de la ciudad de Zaragoza, era de noche y mi vista se centraba en anuncios luminosos "Felicidades", copos de nieve  y algún que otro Papá Noel y me dió por pensar y conociendo la indiscreción de mis pensamientos , me vino a la mente una pregunta ¿felicidades porque? ¿que estamos celebrando? para mi la respuesta era obvia ¡el nacimiento del Verbo Divino! pero ¿y para una gran mayoría de los transeúntes que divisaba desde mi privilegiada posición en el bus público? la verdad es que no sabría responder, tan solo puedo plasmar lo que yo siento que no es otra cosa que agradecimiento a Dios todo poderoso que, por su infinito amor, se encarnó en la segunda persona para decirme a mí y a tí, que tal vez  leas estas palabras, que ,el hombre es muy superior al hombre, que somos hijos en el Hijo. 
Decía un santo monje ortodoxo, Silvano del Monte Athos: «Para ser verdaderamente libres, hay que empezar por atarse a sí mismos».Atarse a si mismos es negarse , dejar de poner los ojos en uno mismo y fijarse en esa figura pequeña , desvalida que aparece en un pesebre tal y como aparece en esos preciosos fotogramas de Ben-Hur .
Felicidades sí pero a María , porque el Poderoso a hecho obras grandes por ella. En ella el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros, por ese SI de María celebramos ahora la Navidad. Ojalá sepamos y podamos recuperar el sentido de la Navidad, al fin y al cabo, significaría que hemos recuperado el sentido de quienes somos.