miércoles, 19 de febrero de 2014

Ir a Misa ¿Por que no?



Lo que espera Dios de nosotros en cada celebración eucarística es que nos sepamos adherir plenamente a las palabras de Jesucristo: tomad y comed... esto es mi cuerpo, que será entregado por vosotros; tomad y bebed... éste es el cáliz de mi sangre, que será derramada por vosotros y por todos los hombres para el perdón de los pecados. El mandato del Señor, haced esto (lo que Yo he hecho) en conmemoración mía, exige sólo que el sacerdote celebrante repita sus palabras y gestos; Él desea que todos acojamos con fe y amor el don que nos ofrece y, unidos a Él,sepamos entregarnos al Padre, en el Espíritu, por la salvación del mundo.( San Josemaría Escrivá)