Benedicto XVI, el Buey y la Mula



Ha salido a la venta el ultimo libro del Santo Padre sobre Jesucristo“La infancia de Jesús” y en los medios ha estallado la polémica ¡el Papa ha dicho que en el establo no había ni buey ni mula!¡se hundirán los negocios! ¿que haré con el buey y la mula de mi portal?. No soy exegeta ni teólogo ni historiador, pero si que me esfuerzo por utilizar las capacidades que residen en mi espíritu y entre ellas la de razonar. Ante todo soy consciente de que en Belén no había montañas nevadas,ni ríos llenos de carpas (salvo que nos vallamos a los Altos del Golan) y sin embargo forman parte del negocio belenista, ¿eso es malo? para mi en absoluto si todo ello me introduce en el misterio. Entonces que pretende el Santo Padre ¿escandalizarnos? ¿desilusionarnos? de ninguna manera,“La infancia de Jesús” no es un libro de Teología ni un libro de Historia. En él, el Papa interpreta los 180 versículos de los Evangelios en los que Mateo y Lucas narran la infancia de Jesús. Luego, invita al lector a aplicarlo a su vida personal.En los evangelios de Lucas y Mateo no mencionan en absoluto al buey y la mula, quiza provengan de las fuentes de la tradición o tal vez San Francisco tuviera conocimiento de , aquellas  representaciones en la Catacumba de Priscila, en la que aparece por primera vez la Virgen con el niño en brazos y a su lado el profeta Isaias apuntando con el dedo al cielo y probablemente ,Francisco, recordara aquellas palabras del profeta :
“Oíd, cielos; escucha, tierra, que habla Yahvé: «Hijos crié y saqué adelante, y ellos se rebelaron contra mí. Conoce el buey a su dueño, y el asno el pesebre de su amo. Pero Israel no conoce, mi pueblo no discierne.»” (Is. 1, 2-3).
La realidad es que San Francisco de Asís introdujo con el buey y la mula, cierta ternura en la escena de aquella primera Navidad en Greccio cuando le dijo a aquel  amigo suyo, Giovanni de Vellita :
«Si quieres que celebremos en Greccio esta fiesta del Señor, date prisa en ir allá y prepara prontamente lo que te voy a indicar. Deseo celebrar la memoria del niño que nació en Belén y quiero contemplar de alguna manera con mis ojos lo que sufrió en su invalidez de niño, cómo fue reclinado en el pesebre y cómo fue colocado sobre heno entre el buey y el asno».
En oyendo esto el hombre bueno y fiel, corrió presto y preparó en el lugar señalado cuanto el Santo le había indicado.
El libro escrito por Benedicto XVI es una gran ayuda para responder a muchos interrogantes ¿Es verdad lo que ha sido escrito? ¿Quién es Jesús? ¿De dónde viene?”, son las preguntas fundamentales a las que responde el libro de Joseph Ratzinger-Benedicto XVI, que define como una pequeña “sala de ingreso” de la entera trilogía sobre Jesús de Nazaret.
Seguro que en el Vaticano este año estaran presentes el buey y la mula , nada restan al misterio y si que añaden calidez a la escena cuyo sentido es tomar consciencia de que Dios se hace como un niño para entrar en unos corazones de piedra que con su ternura acaban siendo de carne. A titulo de curiosidad, os diré que Uno de los nacimientos más antiguos de los que se tiene noticia fue.  el que fabricó Arnaldo di Cambio hacia el año 1289 en un taller de Florencia .La mayoría de las figuras estaban talladas en un exquisito mármol blanco.