Miercoles de Ceniza:“Memento homo, quia pulvis es et in pulverem revertis”

El Papa Benedicto XVI afirmó que la conversión personal de cada uno “significa cambiar de dirección en el camino de la vida: pero no para un pequeño ajuste, sino con una verdadera y total inversión de la marcha”, e invitó a los fieles a “tomarse en serio” este tiempo de Cuaresma.


Mañana, miercoles 22 de febrero, comienza la Cuaresma. Es tradicional que en las misas que se celebran dicho día, tenga lugar el rito de imposición de la ceniza. Los judíos acostumbraban a echarse ceniza sobre la cabeza para indicar que estaban en penitencia y los cristianos empezaron a tomar esa costumbre al empezar la cuaresma.La ceniza indica el inicio de la cuaresma la cual es tiempo de oración, ayuno, penitencia, encuentro con Dios, encuentro con los demás y compromiso de superación para ser como Cristo.Las palabras que se usan para la imposición de cenizas, son:
  • ““Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás"
  • “Convertios y creed en el Evangelio”.
Las cenizas que se utilizan se obtienen quemando las palmas usadas el Domingo de Ramos de año anterior. Esto nos recuerda que lo que fue signo de gloria pronto se reduce a nada.
Para poder recibir la ceniza es necesario que uno elija libremente aceptarla; durante el miércoles de ceniza se pide el ayuno a los mayores de 18 y menores de 65 años, excepto aquellos que se encuentren gravemente enfermos, si uno se encuentra enfermo o es menor de edad o muy mayor, se puede suplir el ayuno con una buena obra o evitando aquellos que más nos gusta hacer o comer y que el no realizarlo nos cueste un sacrificio, todo esto con el único fin de ofrecerlo a Dios.Cuando participamos de la imposición solos, debemos recordar y fijarnos en todos los elementos que componen la celebración, es importante que en todos ellos vayamos descubriendo a Dios mismo, que nos ama y nos invita a ser cada día mejores cristianos y personas.
El tiempo de cuaresma para el cristiano, he de ser un tiempo de reflexión de nuestra vida, de entender a donde vamos, de analizar como es nuestro comportamiento con todos los seres que nos rodean. En estos momentos, al reflexionar sobre nuestra vida, debemos asemejarla, de ahora en adelante, en un seguimiento a Jesús, profundizando en su mensaje de amor. Debemos escuchar y leer el Evangelio, meditarlo y creer en él y con ello convertir nuestra vida, siguiendo las palabras del Evangelio y evangelizando, es decir transmitiendo su mensaje con nuestras acciones y palabras.
“Conversión es ir contracorriente, donde la 'corriente' es el estilo de vida superficial, incoherente e ilusorio, que a menudo nos arrastra, nos domina y nos hace esclavos del mal o en todo caso prisioneros de la mediocridad moral”, explicó. Con la conversión, en cambio, “se apunta a la medida alta de la vida cristiana, se nos confía al Evangelio vivo y personal, que es Cristo Jesús. Su persona es la meta final y el sentido profundo de la conversión”.

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La Cuaresma, tiempo de gracia, Homilía en la celebración del Miércoles de Ceniza, 25/2/1998.

Tiempo de Cuaresma