Rosario de Cristal


El día 13 de octubre, al atardecer, se celebra el Rosario de Cristal. Miles de creyentes recorren las calles del Casco Histórico de Zaragoza para honrar a la Virgen del Pilar. Un acto solemne y silencioso que congrega a numerosos fieles. 
Aunque es más antigua y parece que se remonta al siglo XVIII, esta tradición empezó a celebrarse tal y como lo conocemos hoy en 1889. Este año se fundó la Cofradía de Nuestra Señora del Rosario, responsable desde entonces de su organización. Esta hermandad animó a los ciudadanos a colaborar con ella para engrandecer el rosario y dotarlo de todos los faroles que constituyen las plegarias de los misterios del rezo: Gozosos, Dolosos, Gloriosos y los nuevos Misterios Luminosos. 
La procesión personifica un rosario, en el que las cuentas han sido sustituidas por faroles de cristal. En ella encontramos quince faroles monumentales transportados con carrozas, que son diferentes para cada uno de los Misterios además de faroles de mano: 15 para los Padrenuestros, 150 para los Avemarías, 15 para los Glorias, 4 para las salutaciones y 63 para la Letanía. Todos ellos fueron diseñados por el arquitecto Ricardo Magdalena. Los faroles monumentales tienen estructura de hierro, adornados con piezas de hojalata y latón, además de las vidrieras con imágenes que representan los misterios procedentes de la casa Degrand de Burdeos.
El color varía dependiendo del tipo de misterio que se esté contemplando. En los Gozosos, los colores predominantes son el rojo y el verde, en los Dolorosos, el violeta y el verde. Por último en los Gloriosos, los dominantes son el blanco y el azul.
Los faroles de mano son mucho más sencillos y de tamaño reducido. Tienen formas geométricas y están rematados por una corona metálica. Cada uno de ellos lleva escrito en el centro el nombre de la oración que simboliza. Todos fueron construidos en los talleres Quintana de Zaragoza en 1890.

Otro regalo para nuestra Madre.