martes, 8 de octubre de 2013

12 de Octubre Día de la Fiesta Nacional: mis pensamientos

“Busco en los hombres aquel amor de la Patria que hallo tan celebrado en los libros: quiero decir, aquel amor justo, debido, noble, virtuoso, y no le encuentro. En unos no veo algún afecto a la Patria; en otros sólo veo un afecto delincuente, que con voz vulgarizada se llama pasión nacional"

Se nos dice que todo aquello que el militar considera como la esencia de su vocación, no es otra cosa que la presión de un sistema que se ha arraigado en la conciencia y que por lo tanto no podemos considerarnos personas libres
Ante estos y otros muchos argumentos que pueden hacer titubear los cimientos sobre los que se ha asentado mi proyecto de vida y el de miles de hombres y mujeres,  es ahora más necesario que nunca afirmar, con la rotundidad y el respaldo de años de lucha por actuar con recto comportamiento, que el progreso –con el que algunos tratan de aniquilar la virtud- no consiste en aniquilar hoy el ayer, sino, al revés, en conservar aquella esencia del ayer que tuvo la virtud de crear ese hoy mejor
“Por más que parezcan contrastar irreductiblemente cristianismo y milicia, el hecho histórico real los ha enlazado tan estrechamente que nos hace pensar en la existencia  de relaciones muy íntimas en sus raíces”.
 
Alta responsabilidad la nuestra, la del veterano sobre las nuevas generaciones de jóvenes que han elegido la milicia como profesión,  los futuros oficiales, suboficiales y tropa, que ahora comienzan con ilusión la carrera de las armas. Esos jóvenes que,  como el resto de los jóvenes no han cambiado, siguen siendo altruistas, entregándose y luchando sin reservas por un ideal; pero a veces la actitud irreflexiva de quienes tenemos la responsabilidad de la formación u ostentamos el mando, los obliga a navegar por el proceloso mar de la duda. 

No es fácil la tarea, pero si más necesaria que nunca, nuestros hombres y mujeres deben ser capaces de dirigir sus vidas a través de un sólido criterio ético tan necesario como por desgracia ausente en nuestra sociedad actual; hombres y mujeres rectos, nobles, honestos, coherentes con sus propios principios. 
 Invertir en la persona tiene su recompensa, y merece la pena que adquiramos conciencia de que hemos sido cadena de transmisión comunicando a la sociedad ese modelo de conducta y de trabajo que huyendo del individualismo, se siente cómodo en el equipo humano.
Hoy más que nunca , surge la imperiosa necesidad de que los futuros cuadros de mando de las fuerzas armadas, posean un pensamiento fuerte, capaz de una acción fuerte, evitando el peligro derivado de anteponer la acción al pensamiento y de hacer de la experiencia fuente de la verdad



Ese equilibrio entre el hombre y el medio que lo sustenta, es una condición indispensable para un desarrollo humano integral. Es por ello necesario, dada la proliferación de armas nuevas de elevada tecnología, que se analice el concepto de guerra con una nueva mentalidad, una mentalidad que debe pasar obligatoriamente –si es la paz verdadera lo que se busca-por el cedazo de todos aquellos valores derivados del cristianismo. Es necesario efectuar un giro que  lleve a un cambio fundamental en la actitud ética con la que se afrontan las diferencias y conflictos en los que se ve envuelta la humanidad.
 “…Amadísimos militares y miembros de las fuerzas de policía, muchachos y muchachas, ¿quién mejor que vosotros puede dar testimonio sobre la violencia y las fuerzas disgregadoras del mal presentes en el mundo? Vosotros lucháis a diario contra ellas. En efecto, estáis llamados a defender a los débiles, proteger a los honrados y favorecer la convivencia pacífica de los pueblos. Cada uno de vosotros tiene la misión de centinela, que mira a lo lejos para evitar el peligro y promover por doquier la justicia y la paz…” (Juan Pablo II en el Jubileo de las Fuerzas armadas)


“Por ti, Patria, por ti sola, mi vida a los mares di; por ti el peligro ofrecí mis obras y pensamientos”. (Himno Armada Española). 

“Y si morir por ti preciso fuera combatiendo por tu honor orgulloso esperaré mi fin luchando con ardor.”(Himno AGM)

“Si al caer en lucha fiera ven flotar victoriosa la Bandera ante esa visión postrera orgullosos morirán. Y la Patria, al que su vida le entregó en la frente dolorida le devuelve agradecida el beso que recibió”.(Himno del Arma de Infantería)

“Tremolemos muy alto el Estandarte, sus colores en la cumbre brillarán, y al pensar que con él está la Muerte nuestras almas con más ansia latirán”.(Himno de la Artillería española)
“A España ofrecida, tengo muerte y vida como quien las juega en un lance de gloria y honor la aurora me lleva como un nuevo amor”. (Himno del Ejército del Aire).

Que todo esto no sean palabras huecas porque España merece tener unos hijos que consumiendo sus vidas "A España sevir hasta morir" se pueda decir con orgullo de cada uno de ellos "Bene omnia fecit" "Todo lo ha hecho bien