jueves, 3 de diciembre de 2009

Aprobada la iniciativa que insta al Gobierno a eliminar los símbolos religiosos

"Antes y durante la Guerra Civil de 1936, las persecuciones antieclesiales alcanzaron las cimas del genocidio, superando en terror y sangre a las persecuciones de siglos anteriores: martirios de obispos, sacerdotes, religiosos y seglares que fueron asesinados por el simple hecho de ser católicos, por ser hijos de Dios y de la Iglesia Católica, por ser españoles católicos comprometidos con la sociedad civil más necesitada".

El socialismo laicista y la propaganda mediático antieclesial, con el disfraz macabro- carnavalesco del anticlericalismo, vuelven de donde nunca han salido: de un pasado reinventado de la II República (1931-1936). La Constitución de la II República, que seguía el modelo de la Constitución alemana de la República de Weimar (1919), definía a España como una República de trabajadores, abría la puerta a las autonomías y no a los estados federales, y aunque declaraba la separación de la Iglesia del Estado, seguía con las taras genéticas de las constituciones anteriores que fracasaron, pues, como ellas, era laicista, jacobina, masónica y anticatólica. A pesar de ello, la Constitución republicana, fue rechazada e incumplida por el socialismo, el comunismo y el anarcosindicalismo, ya que aspiraban a imponer la dictadura del proletariado bolchevique, que habría de destruir y reemplazar, con el terrorismo de estado, a la burguesía republicana, y no dejar ni rastro de la Iglesia Católica con la llegada de la III República.
El socialismo, las izquierdas en declive y los nacionalismos de la destrucción de España, no han cambiado, siguen de mal en peor, proclamándose lo que no son: laicos, porque son laicistas; presumiendo descaradamente de lo que no cumplen, la laicidad, y confundiendo ésta con el laicismo radical que por ninguna parte del texto constitucional asoma, y que ellos ponen en práctica empleando los incontables mecanismos políticos, contraculturales, económicos y propagandísticos que tienen.
La Constitución Española (1978), nos dice que el Estado español es aconfesional, que la sociedad española puede y debe elegir y manifestar en público y privado, la creencia o la ideología que los españoles deseen.
Ninguna de las ideologías del siglo XX, que ahora a inicios del siglo XXI, llegan agonizantes y vacías de contenidos y principios, presenta un historial como el del Catolicismo que ha dado la identidad histórica, espiritual, social, cultural y moral a Occidente, a España.
Los cristianos católicos, que llevan siglos y siglos de entrega a la cultura, al progreso, a la convivencia, a la paz, a la libertad, a la solidaridad, a la caridad, a la justicia y al engrandecimiento espiritual y social de España, han pedido perdón con el reconocimiento de los daños que han producido las sombras que ocultaron la verdad del Evangelio
"¿Qué pluralismo es éste que nos impide vivir a cada uno según nuestras propias creencias?"
Se trata del "pluralismo del rodillo, de la uniformidad, y del silencio preventivo". Se trata del caciquismo de aquellos que queriendo ser mas progres que antes , apisonan el derecho de la mayoria, con la justificacion de que puede haber una nimia minoria ofendidad por la expresión de la religiosidad de los otros.
Lo autenticamente progresista , lo moderno es conservar nuestra fe, conocerla y vivirla mejor, y ser capaces de dar testimonio de ella con tranquilidad y espontaneidad, sin molestar a nadie, ni tener miedo de nada ni de nadie".
Me descubro ante Italia, me descubro ante Berlusconi y reniego de aquellos que habiendo recibido el encargo del pueblo de gestionar y regir nuestros recursos con inteligencia y mesura; de velar por la justícia para que haya equidad y garantias, no de crear una sociedad que nada tiene que ver con nuestar cultura , a base de decretazos; de velar porque jamas falte ese espacio de libertad donde cada uno pueda realizarse con la dignidad de un ser humano. Sí reniego una, mil, un millón de veces. Además, les propongo un reto, dejen libertad de voto a los miembros de sus partidos, esa es la autentica democracía, si tan seguros estan de que lo que hacen es correcto, dejen libertad de voto en aquellas leyes que mas tiene que ver con lo trascendente, que con lo reivindicativo.
Atentamente
Dimas, cabreado y muy enfadado.
PD.-Este fin de semana , traere un crucifijo a mi despacho, es un organismo oficial. aquí empieza mi cruzada, ¿y la vuestra , cuando?
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