martes, 15 de abril de 2008

Paseando junto al Rio Ebro







Dicen que del agua

sale la vida

y que de las entrañas

de la montaña

brota agua cristalina

Los ríos enervan

zigzagueantes a la montaña

y entre la hierba

cruzan el pueblo y la vereda

Con los peces y crustáceos

canta y juguetea

mientras baja por la cuesta.

En veces como cascada

cuando el precipicio llega

y el camino se acaba.

Y así, las aguas fulgurantes

van llenando lentamente

los profundos mares

nutriendo así, sus rítmicos

y coloridos corales.

(Emiliano Robles Becerril)