martes, 22 de mayo de 2007

El Sacramento de la Confirmacion:Testimonio de un Alumno de la Academia General Militar


En la Academia General Militar se ha celebrado el sagrado Sacramento de la Confirmación de 31 Caballeros y Damas Cadetes, que hemos decidido unirnos así un poco más a Dios, nuestro Señor.
En la celebración oficiada por el Ilustrísimo Vicario General Castrense Don Ángel Cordero Cordero, emocionados hemos sentido el calor de la llama que inflama el corazón cuando se entrega el alma, recordando a ese “Día más importante para todo Militar Español” que es la Jura de Bandera y sintiendo que éste iba a ser nuestro día más importante como Cristianos.
Así como la Jura de Bandera nos eleva a la categoría de soldados de España, la Confirmación nos transforma en soldados de Cristo.
Nos reafirmamos en la Fe, así como lo hicieron por nosotros nuestros padrinos en el Bautismo y en la Comunión.
Ahora, ya alcanzada nuestra madurez, decidimos por nosotros mismos, con total libertad, el seguir la senda que Cristo, nuestro Señor, nos marca. Esa senda que, humildemente, nos comprometemos a mostrar a los demás, como sólo los hijos de España, a lo largo de la historia, hemos sabido hacer. Dando ejemplo de amor y dedicación al prójimo y defendiendo al débil del poderoso; poniendo cada cosa en su lugar.
Nadie nos dijo que esta era tarea fácil. No la habríamos elegido. No sabemos dejarnos llevar, queremos ir los primeros, sabiendo por donde caminamos. Por eso nos confirmamos con más de veinte años y no como es tradición, hacerlo todos a los quince o dieciséis. Por que es un sacramento de voluntad, que debe salir de nosotros, debemos sentir la necesidad de recibirlo, y ésta puede surgir a los quince, a los veinte o a los cuarenta.
A nosotros nos ha surgido ahora, y damos gracias a Dios por darnos la oportunidad de recibir la catequesis en esta nuestra nueva casa, de que se nos brinde esta opción y es nuestro deber animar a aquellos que tienen la misma necesidad a seguir nuestro camino y no dejarse llevar por la frivolidad que impera en nuestros días y llamar a todas las puertas y decir con orgullo: “Soy Cristiano, porque quiero, porque lo necesito, porque Dios me quiere con Él y a ti también, ven conmigo”

Caballero Cadete Carlos Moro Bescós