jueves, 22 de diciembre de 2016

Navidad ¿A quien estamos esperando?


Ayer, subido en un transporte público, circulaba a través de la ciudad de Zaragoza, era de noche y mi vista se centraba en anuncios luminosos "Felicidades", copos de nieve  y algún que otro Papá Noel y me dió por pensar y conociendo la indiscreción de mis pensamientos , me vino a la mente una pregunta ¿felicidades porque? ¿que estamos celebrando? para mi la respuesta era obvia ¡el nacimiento del Verbo Divino! pero ¿y para una gran mayoría de los transeúntes que divisaba desde mi privilegiada posición en el bus público? la verdad es que no sabría responder, tan solo puedo plasmar lo que yo siento que no es otra cosa que agradecimiento a Dios todo poderoso que, por su infinito amor, se encarnó en la segunda persona para decirme a mí y a tí, que tal vez  leas estas palabras, que ,el hombre es muy superior al hombre, que somos hijos en el Hijo. 
Decía un santo monje ortodoxo, Silvano del Monte Athos: «Para ser verdaderamente libres, hay que empezar por atarse a sí mismos».Atarse a si mismos es negarse , dejar de poner los ojos en uno mismo y fijarse en esa figura pequeña , desvalida que aparece en un pesebre tal y como aparece en esos preciosos fotogramas de Ben-Hur .
Felicidades sí pero a María , porque el Poderoso a hecho obras grandes por ella. En ella el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros, por ese SI de María celebramos ahora la Navidad. Ojalá sepamos y podamos recuperar el sentido de la Navidad, al fin y al cabo, significaría que hemos recuperado el sentido de quienes somos.

domingo, 18 de diciembre de 2016

Ciclos Litúrgicos: El Adviento con J.S.Bach (Cuarto Domingo)




Si quieres llamarte hijo de Dios y hermano de Cristo,

deben tu corazón y tus labios confesar al Salvador.

Sí, hombre, tu vida entera
debes entregar en testimonio de tu fe.
(nº2 Recitativo para tenor)



Bereitet die Wege, bereitet die Bahn! BWV 132, 22 de diciembre de 1715 y Herz und Mund und Tat und Leben, BWV 147a, 20 de diciembre de 1716 (música perdida). Estas són las dos Cantatas  compuestas por Bach para el cuarto domingo de Adviento. 

El tiempo de Adviento tiene necesariamente cuatro domingos, lo que no quiere decir que dure siempre cuatro semanas. Según el día de la semana en el que se celebre la Navidad el primer domingo de Adviento puede caer entre el 27 de noviembre y el 3 de diciembre, este año el último domingo coincide con el 20 de diciembre, día que quedará para el recuerdo pues se celebran elecciones generales en España.
Para este último domingo antes de Navidad volvemos a Weimar de donde nos ha llegado casi íntegra la Cantata “Bereitet die Wege, Bereitet die Bahn!” (Preparad los caminos, preparad la vía), tan sólo el Coral conclusivo se ha perdido en el espacio-tiempo, Aunque desde siempre se ha pensado que el coral final de esta cantata se perdió por el camino de los siglos, y se suele incorporar como número 6 un coral sobre texto relativo a la conmemoración del día de ElisabethKreuziger (c1500-c1535), una de las “ministras” pioneras de la iglesia luterana, alumna del propio Lutero y destacable poeta y compositora de himnos.
No pensaba así del “coral perdido” Alfred Dürr (1918-2011), probablemente la máxima autoridad musicológica de nuestros días en temas “bachianos”, quien desde 1954 hasta su finalización en 2007 dirigió de los trabajos de recopilación de la gigantesca “Neue Bach Ausgabe” la nueva edición completa de la obra de Johann Sebastian Bach publicada por Bärenreiter. Dürr pensaba que la cantata BWV 132 no es que hubiera perdido su coral conclusivo, sino que simplemente nunca lo tuvo. Esto la convertiría en una obra heterodoxa dentro del corpus de las cantatas de iglesia, una experimentación más dentro de tanta literatura experimental como el maestro produjo en su fértil estancia en Weimar. No era la primera cantata sin coro ni sería la última. Ya un año antes había escrito la “revolucionaria” BWV 54 o la 199, y años después, ya en Leipzig, daría luz a joyas sin coro como las BWV 82 y 170
El movimiento inicial a modo de dueto concertante es una extensa aria da capo para soprano, rica en melismas, oboe obligado, cuerda y continuo. Grácil y esperanzado, florido y pregonero, arrebata al texto la inminente llegada del Redentor. Disfrutad de la música y orad con el texto.

martes, 13 de diciembre de 2016

Descanse en paz Mons.Javier Echevarria.

Vita mutatur non tollitur
¡Velad, orad, orad, velad!
Estad preparados
en todo momento,
hasta que el Señor de la gloria
dé fin a este mundo.

   

viernes, 9 de diciembre de 2016

Ciclos Litúrgicos: El Adviento con J.S.Bach (Tercer Domingo)




“Ärgre dich, o Seele nicht” "No te turbes, oh Alma mía"

A diferencia de lo que ocurre con las cantatas para Navidad, Johann Sebastian Bach compuso pocas obras para los domingos de Adviento. En Leipzig no se celebraba servicio cantado durante el Adviento, excepto el primer domingo- el segundo domingo de Adviento hasta el cuarto era "tempus clausum" por lo que no podían interpretarse cantatas, de ahí que el maestro no las compusiera durante esta época- a eso hay que añadirle que, de al menos tres cantatas compuestas antes de su llegada a Leipzig, nos ha llegado sólo el texto y cualquier intento de reconstrucción es necesariamente cuestionable, tal y como comentamos en la entrada anterior que ocurrio con las cantata BWV 70 a.

Ärgre dich, o Seele, nicht BWV 186a, cuyo título puede traducirse más o menos como "No te turbes, oh alma mía". Fue compuesta en Weimar en 1716 para el tercer domingo de Adviento. Perdida la partitura original, nos ha llegado en su reelaboración en Leipzig para el Séptimo domingo tras la Trinidad: la BWV 186 de igual título, que nos servirá como ilustración.
Las partes de esta obra son:

1. Coro: Ärgre dich, o Seele, nicht
2. Aria: Bist du, der da kommen soll
3. Aria: Messias läßt sich merken
4. Aria: Die Armen will der Herr umarmen
5. Aria: Laß Seele, kein Leiden 
6. Coral: Darum, ob ich schon dulde

La instrumentación es: soprano, alto, tenor, bajo, coro, dos oboes, taille, dos violines, viola y bajo continuo.


viernes, 2 de diciembre de 2016

Ciclos Litúrgicos: El Adviento con J.S.Bach (Segundo Domingo)





Wachet! betet! betet! wachet!, BWV 70a y BWV 70 (¡Velad, orad, orad, velad!) así rezan estas dos cantatas compuestas por J.S. Bach para el segundo domingo de Adviento. La primera no ha llegado hasta nuestros días y de la segunda no se tienen todas las partes, las interpretaciones que podéis escuchar, son meras aproximaciones en las que se han suprimido algunas partes.
La BWV 70 a,  fue estrenada el 6 de diciembre de 1716 en Weimar, recién fallecido el capellmeister Johann Samuel Drese. La iglesia luterana de Weimar permitía la música polifónico-instrumental.
Bach amplió la BWV 70a para elaborar la cantata BWV 70 en dos partes en Leipzig para el vigésimo sexto domingo después de la festividad de la Trinidad en 1723. En Leipzig durante el Adviento se observaba el tempus clausum, de tal manera que el primer domingo de Adviento era el único en el que se interpretaba una cantata y en los tres domingos siguientes no se interpretaba música de cantata alguna. Con la finalidad de utilizar la música de nuevo, Bach tuvo que dedicarla a un evento litúrgico diferente y eligió el vigésimo domingo después de la Trinidad con un tema similar. La cantata fue interpretada por primera vez el 21 de noviembre de 1723 en Leipzing. Siete años separan a ambas Cantatas.
Bach empleó parte de la primera Cantata para componer la segunda , tristemente el libreto original ( de la BWV 70 a) se perdió.

Las partes de la cantata original son las siguientes:

1. Coro: Wachet! betet! betet! wachet!
2. Aria: Wenn kömmt der Tag, an dem wir ziehen
3. Aria: Laßt der Spötter Zungen schmähen
4. Aria: Hebt euer Haupt empor
5. Aria: Seligster Erquickungstag
6. Coral: Nicht nach Welt, nach Himmel nicht


La instrumentación de la misma es (según la BWV 70 ya que la de la original se ha perdido): soprano, alto, tenor, bajo, coro, trompeta, oboe, fagot, dos violines, dos violas y bajo continuo.

La letra de la cantata original se debe a SalomoFranck y a Christian Keymann

Sobre el sentido de la cantata, esta basada en el capitulo 25 del  evangelio de San Mateo, versiculos 31-46, digamos que se centra en lado Apocaliptico del Adviento, presentando el juicio final:

"Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria, con todos sus ángeles, se sentará en su trono glorioso.  Todas las naciones se reunirán delante de él, y él separará a unos de otros, como separa el pastor las ovejas de las cabras.  Pondrá las ovejas a su derecha, y las cabras a su izquierda..."

De ahí la invitación del titulo de la cantata ¡Velad,Velad y Orad!