jueves, 19 de noviembre de 2015

Los Ciclos Litúrgicos



Cuantas veces oigo decir que la misa es un rollo , que es muy larga. Cuantas veces oigo decir que la misa esta obsoleta, que no sirve para nada, que hay que actualizarse. No me enfado por ello, la libertad es consustancial al hombre, sin embargo pienso en aquel adagio evangelico "Si conocieras el don de Dios y quien es el que te ha pedido de beber" del evangelio de San Juan , cuando Jesús se dirigía a la mujer samaritana. Por dicho motivo me he decidido a explicar brevemente la liturgia cristiana y los ciclos litúrgicos.
Los cristianos, no solo tenemos fe, sino que y tratamos de vivir con acuerdo a ella, sino que la expresamos y la celebramos en acciones de culto mediante las que manifestamos comunitaria y públicamente nuestra adoración a Jesucristo. La religión en si misma no es otra cosa que la búsqueda legitima de Dios por parte del hombre con ocasión de adorarle, de desagraviarle de pedirle, de identificarse con Él en definitiva. Esta forma comunitaria de expresar nuestra fe, es lo que se denomina liturgia, palabra que viene del griego "leitourgia" que significa servicio público.
La liturgia es la fuerza de la Iglesia, ninguna oración puede superarla y, cada celebración litúrgica tiene un triple significado:

Recuerdo: Todo acontecimiento importante debe ser recordado. Por ejemplo, el aniversario del nacimiento de Cristo, su pasión y muerte, etc.

Presencia: Es Cristo quien se hace presente en las celebraciones litúrgicas concediendo gracias espirituales a todos aquellos que participan en ellas, de acuerdo a la finalidad última de la Iglesia que es salvar a todos los hombres de todos los tiempos.


Espera: Toda celebración litúrgica es un anuncio profético de la esperanza del establecimiento del Reino de Cristo en la tierra y de llegar un día a la patria celestial.

La Iglesia denomina año litúrgico al ciclo anual durante el cual se conmemora y celebra la historia de la salvación hecha por Cristo. Se divide en Tiempos Fuertes (Adviento, Navidad,Cuaresma y Pascua) y Tiempo Ordinario (El resto de los días).



Durante tres ciclos (A,B y C) recorremos en el evangelio la vida del Señor. En el Tiempo Ordinario , durante la primera lectura, recorremos la historia de nuestros mayores en el Antiguo Testamento (relacionada esta lectura con el evangelio, para que se vea la unidad de Testamentos).
Con la segunda lectura y a lo largo de tres años , se recorren las cartas de San Pablo y Santiago y nos hacen comprender como los primeros cristianos vivin la novedad de Jesús.
Este alimento espiritual que nos ofrece la Iglesia a través de la liturgia, solicita una respuesta por nuestra parte con una actitud orante durante la Misa para poder asimilarla y acogerla en nuestra vida.

" Pienso que todos podemos mejorar en este aspecto, convertirnos en mejores oyentes de la palabra para ser menos ricos de nuestras palabras y mas ricos de sus palabras" (Papa Francisco,discurso 4/10/2013).

"Aprender en el sacrificio de la Misa a tratar a Dios, porque en este sacrificio se encierra todo lo que el Señor quiere de nosotros" (San Josemaria Escrivá, Es Cristo que Pasa nº 18).

"Sine Domenico non possumus,Sin el Domingo no Podemos, decian los antiguos martires de Abitinia,"