Heridos de Afganistan,en España

Los cinco ocupantes del LMV Lince español que sufrieron un atentado el 18 de junio en las proximidades de Ludina (Afganistán) se encuentran ya en España y han sido trasladados al Hospital Central de la Defensa, en Madrid, para seguir recuperándose de las heridas provocadas por la explosión.
Un Boeing 707 medicalizado despegó de Herat (Afganistán) en torno a las 10.00 h. (hora española) y tomó tierra en la Base Aérea de Torrejón a las 20.10 h., tras hacer escala en el aeropuerto de Nápoles (Italia).
El teniente A.G.B. y la soldado J.G.L., que sufrieron la amputación de una pierna y las heridas de mayor consideración, siguen presentando un cuadro estable dentro de la gravedad. Por su parte, los otros tres heridos, el soldado A.Q.S., con heridas y fractura en una pierna, el soldado I.M.I., con contusiones diversas, así como el intérprete civil, igualmente con politraumatismos, evolucionan favorablemente.
En la base aérea recibieron a los heridos el subsecretario de Defensa, Vicente Salvador Centelles, el jefe del Mando de Personal del Ejército, teniente general Jesús Carlos Fernández Asensio, y el jefe del Mando de Operaciones, teniente general Jaime Domínguez Buj, entre otras autoridades.


Por su humanidad e interes , reproducimos esta carta enviada al Coronel del Regimiento Soria 9,por un compañero, acerca de los heridos en Afghanistan:

Te escribo este correo porque acabo de estar sobre el avión que evacua a vuestros-nuestros heridos en el ataque del pasado sábado y no quiero que las emociones que he vivido se me disipen.  La casualidad, o la Providencia, me ha dado la ocasión de expresarles que España se siente orgullosa de ellos, que están en el lugar más arriesgado y que les estamos agradecidos por su sacrificio.
Sobre las 16.00h he recibido una llamada que me contaba muy brevemente que el avión de evacuación con los heridos abordo debía hacer una escala en Nápoles para recoger 4 bolsas de sangre que estaba necesitando alguno de los heridos. Parece ser que el intensivista no había contado con esta eventualidad …. Cuando empezábamos a hacer las gestiones hemos recibido otra llamada diciendo que el Almirante Tortosa, senior español en Nápoles, se había encargado de ello.
Luego recibí una llamada de un marino que me confirmaba lo de la escala y que me lo decía “porque como eran mis chicos…” y me di cuenta que de verdad lo eran!! Era nuestra gente, la misma que se bate el cobre todos los días por nuestra seguridad, la de nuestros compatriotas y por mejorar la vida de un pueblo al que tras sufrir con él vamos conociendo poco a poco.
Cogí mi coche y tras pasar por el aeropuerto militar italiano donde decían iban a llegar, comprobé que lo habían hecho 30 min antes en la parte americana. Allí me he dirigido con la esperanza de poderles decir lo que siento y poder transmitirle al Tte Gras Baeza el cariño y el apoyo de los Ttes de su Promoción, que como sabes es de la misma de mi hijo Santi. Ayer me decía que estaban “con un gran bajón” en el Curso tras enterarse de las heridas de su compañero…
Me he dado de bruces con el Tte ya que estaba en la parte delantera del avión, después la pobre soldado conductora y finalmente los dos soldados y el interprete. He pasado tan rápido que ellos no me han visto.  Me he dirigido al Col Médico Intensivista a quien he pedido permiso para hablar con los heridos. El Tte, que había estado perdiendo sangre, me ha reconocido inmediatamente y se ha quedado sorprendido al verme. El pobre me conocía por haberme visto con Santi y saber de mi destino en La Legión. Se quería incorporar para saludarme mejor…. tal y como Millán-Astray cuenta que hacían los Legionarios heridos en las Campañas… Los médicos me contaron que tras despertarse del largo shock lo primero que hizo fue preguntar por sus hombres, sobre cómo estaban… fíjate la categoría de este joven Oficial! Después me hizo un breve repaso de la situación de su gente, como si de un “parte de novedades” se tratara, diciéndome que lo que más le preocupaba era el estado de la conductora …. Con lo que él tiene encima!! Este Teniente me ha dado una lección de lo que debe ser un Mando y que algunos nacen con algunas virtudes sin que su juventud o el tiempo necesario para desarrollarlas les haga perder un átomo de su brillo.
Se me ha hecho un nudo en la garganta, lo confieso, pero me alegro de haberme sobrepuesto y de haber contribuido, aunque sea un poco, a que sienta el orgullo y el agradecimiento de sus “mayores” y de España. El mejor regalo que me ha podido hacer ha sido cuando me despedía al darme las gracias porque le “había subido la moral”… más saliva que he tenido que tragar!!
Pido a Dios por ellos, pero también pido porque España y su Ejército no los olvide. No se lo merecen!!